Esta evaluación se realizó tras la consulta anual de AMRO en Vietnam, que tuvo lugar del 23 de marzo al 3 de abril.
Según AMRO, la economía de Vietnam ha mostrado una notable capacidad de recuperación, impulsada por el sector manufacturero orientado a la exportación, la inversión extranjera directa (IED) sostenible y una demanda interna estable.
El economista Anthony Tan señaló que, tras un año de crecimiento excepcional, se espera que la economía de Vietnam crezca aproximadamente un 7,2 por ciento en el período 2026-2027, ya que el impulso de la fuerte demanda de exportaciones del año anterior comienza a debilitarse.
No obstante, se espera que la demanda interna se mantenga estable gracias a las políticas de apoyo que se están implementando, como la extensión de la reducción del impuesto sobre el valor agregado (IVA) y el impulso a las inversiones en infraestructura pública.
AMRO también destacó que la inflación en Vietnam sigue siendo controlada, permaneciendo por debajo del límite del 4,5 por ciento fijado por el Gobierno. Sin embargo, la creciente tensión en el Medio Oriente desde finales de febrero ha provocado un aumento en los precios de la energía a nivel global, lo que a su vez ha incrementado los precios de los combustibles minoristas dentro del país a principios de marzo.
La organización advirtió que, si los precios de la energía se mantienen altos durante un período prolongado, el crecimiento económico podría verse afectado debido a la presión inflacionaria y una disminución de la demanda interna. Además, el crecimiento del crédito y el aumento del gasto público podrían ejercer más presión sobre los precios.
Frente a estos desafíos, AMRO indicó que Vietnam debe gestionar cuidadosamente las políticas económicas macroeconómicas, coordinando eficazmente la política fiscal y monetaria para mantener el crecimiento y controlar los riesgos emergentes.
En cuanto a la política fiscal, AMRO recomendó priorizar el apoyo específico a los sectores más vulnerables a los aumentos en los precios de la energía, en lugar de expandir el gasto de manera generalizada, asegurando la eficiencia del presupuesto y limitando la presión macroeconómica.
Respecto a la política monetaria, la organización sugirió a Vietnam reducir gradualmente el estado de relajación monetaria y monitorear de cerca la liquidez del sistema y el mercado de divisas.
A largo plazo, AMRO propuso tres prioridades clave para las políticas económicas de Vietnam, incluyendo la modernización de la industria nacional mediante el fortalecimiento de los vínculos entre el sector de IED y las empresas locales, y aumentar la proporción de valor agregado local.
También recomendó continuar mejorando el marco de políticas monetarias, financieras, de gestión de inversiones públicas y de recaudación de ingresos; y promover reformas en el sector financiero y los mercados de capital para ampliar las oportunidades de inversión nacional, mejorar la eficiencia en la asignación de recursos y reducir la fuga de capitales hacia el extranjero.