Esta proyección refleja el papel cada vez más destacado de Vietnam en las cadenas de suministro regionales, así como la eficacia de los flujos de inversión extranjera directa hacia los sectores manufacturero y tecnológico y los servicios orientados a la exportación.
AMRO también estima que la economía del Asean+3 - integrada por los países miembros de la Asean (Brunéi, Camboya, Indonesia, Laos, Malasia, Myanmar, Filipinas, Singapur, Tailandia y Vietnam), junto con China, Japón y Corea del Sur - creció un 4,3 % en 2025 y proyecta que el crecimiento se modere al cuatro por ciento en 2026.
Las previsiones de crecimiento suponen una revisión al alza de 0,2 puntos porcentuales para ambos años en comparación con la actualización del AREO de octubre de 2025. El sólido desempeño regional en 2025 se sustentó en unos efectos arancelarios menos severos de lo inicialmente previsto, la resiliencia del crecimiento de las exportaciones tecnológicas, el fuerte dinamismo de la inversión en la Asean y políticas macroeconómicas acomodaticias.
La inflación se estima en un 0,9 por ciento en 2025 y se proyecta en un 1,2 por ciento en 2026, manteniéndose por debajo del promedio de largo plazo de la región.
“La región del Asean+3 ha demostrado una notable resiliencia, afrontando las incertidumbres globales con mayor eficacia de lo previsto”, afirmó Dong He, economista jefe de AMRO.
“La fuerte demanda tecnológica y los sólidos flujos de inversión extranjera directa hacia sectores emergentes, como la electrónica avanzada, los vehículos eléctricos y los servicios digitales, han contribuido a amortiguar el crecimiento pese a los persistentes vientos en contra derivados de los aranceles”, dijo.
Los riesgos para las perspectivas se han vuelto más equilibrados, aunque la incertidumbre sigue siendo elevada. Entre las principales preocupaciones figuran la imprevisibilidad de la política comercial de Estados Unidos y la posible ampliación y prolongación de las medidas proteccionistas. Una desaceleración abrupta de la demanda tecnológica, ya sea por correcciones del mercado o retrasos en el despliegue de la inteligencia artificial, podría afectar negativamente a las exportaciones regionales, dada la fuerte interconexión del sector. Otros riesgos a la baja incluyen un crecimiento más lento de las principales economías y una mayor volatilidad de los mercados financieros.
“Si bien el balance de riesgos ha mejorado, el entorno externo continúa siendo altamente incierto. A corto plazo, es fundamental mantener la preparación de las políticas para responder a posibles shocks. A largo plazo, diversificar los motores de crecimiento y profundizar la integración económica regional será clave para reforzar la resiliencia de la región”, añadió.