Purbaya explicó que las simulaciones gubernamentales muestran que el déficit presupuestario podría ampliarse al 3,6 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) si el precio del crudo promedia los 92 dólares por barril este año. Esta proyección supera el supuesto macroeconómico del gobierno para el presupuesto estatal de 2026, que establece el precio de referencia del crudo indonesio (ICP) en 70 dólares por barril.
Según la ley fiscal indonesia, el gobierno debe mantener el déficit presupuestario por debajo del 3 por ciento del PIB, una norma diseñada para proteger la disciplina fiscal y la confianza de los inversores.
Purbaya señaló que el gobierno ha preparado múltiples escenarios para gestionar posibles shocks, incluyendo uno en el que el precio promedio del petróleo alcance los 72 dólares por barril durante el año. No obstante, el ministro reconoció que aumentar los precios internos de los combustibles podría convertirse en el último recurso si las presiones fiscales se intensifican.
Como importador neto de productos derivados del petróleo, Indonesia enfrenta una mayor presión fiscal cuando aumentan los precios del crudo, ya que el gobierno debe destinar más fondos a subsidios de combustibles y programas de compensación energética.
Los datos gubernamentales muestran que el presupuesto estatal registró un déficit de 135,7 billones de rupias indonesias (IDR), equivalente a 8,7 mil millones de dólares, es decir, el 0,53 por ciento del PIB, hasta finales de febrero. Los ingresos estatales alcanzaron los 358 billones de IDR durante los dos primeros meses de 2026, mientras que el gasto público aumentó a 493,8 billones de IDR, impulsado en parte por la aceleración del gasto a principios de año.
La recaudación fiscal en los dos primeros meses de 2026 creció un 30 por ciento, y se espera que se mantenga estable en el futuro, añadió.
El gobierno continúa proyectando un crecimiento económico de entre el 5,5 y el 6 por ciento en los próximos años, tras una expansión del 5,11 por ciento el año pasado.