En su informe Perspectiva Económica Regional de la Asean+3 (AREO) 2026 publicado la víspera, la AMRO proyectó un crecimiento regional del 4,0 por ciento tanto para 2026 como para 2027.
El economista jefe de la AMRO, Dong He, afirmó que la región inició 2026 desde una posición de fortaleza, pero el conflicto en Medio Oriente ha modificado el equilibrio de riesgos a la baja. Sin embargo, está mejor posicionada para afrontar una crisis energética, ya que sus economías son más eficientes energéticamente y menos dependientes del petróleo, iniciaron este período con baja inflación y la mayoría conserva un margen de maniobra significativo para responder a las políticas.
La región creció un 4,3 por ciento en 2025, muy por encima del 3,8 por ciento proyectado inmediatamente después del impacto arancelario de abril de 2025. La actividad económica se mantuvo gracias a una sólida demanda interna, exportaciones robustas, impulsadas por la demanda de semiconductores derivada de la Inteligencia Artificial (IA), inversión sostenida y el fortalecimiento de los vínculos económicos intrarregionales.
En un contexto de precios energéticos mundiales más altos, el informe AREO 2026 prevé que la inflación general aumente del 0,9 por ciento en 2025 al 1,4 por ciento en 2026 y al 1,5 por ciento en 2027.
Dong He subrayó que, a medida que la economía global se ve afectada por una crisis tras otra, preservar la flexibilidad de las políticas es fundamental para evitar consecuencias peores, como la estanflación.
Los bancos centrales deben mantener condiciones de mercado ordenadas y la estabilidad financiera, y actuar con decisión si las perturbaciones de la oferta provocan una inflación sostenida. En el ámbito fiscal, aconsejó a los gobiernos que prioricen el apoyo específico a los grupos vulnerables, evitando medidas generalizadas que puedan alimentar la inflación o socavar la sostenibilidad fiscal.
El informe también destaca una transformación estructural fundamental que sustenta la resiliencia de la región. En las últimas dos décadas, la Asean+3 se ha consolidado como un mercado regional más sólido, con redes de producción más densas e interconectadas y un cambio decisivo hacia fuentes de demanda intrarregionales.
La proporción de las exportaciones de valor agregado de la región a Estados Unidos ha disminuido de aproximadamente un tercio al 20 por ciento, mientras que la proporción absorbida dentro de la región ha aumentado a casi el 30 por ciento.
Actualmente, la Asean+3 es el mayor mercado del mundo, representando el 28 por ciento de la demanda final global.