La medida se produce después de que el bloque europeo de 27 miembros no cumpliera el plazo establecido para ajustar sus políticas de acuerdo con un fallo de la OMC relacionado con una disputa sobre el aceite de palma.
En un comunicado de prensa, Budi Santoso afirmó que Indonesia adopta este paso para proteger sus derechos legítimos en caso de que la UE continúe incumpliendo sus obligaciones.
La disputa se remonta a 2018, cuando la UE emitió una directiva que restringe la inclusión de biocombustibles basados en cultivos en los objetivos de energía renovable de sus Estados miembros y estableció una hoja de ruta para eliminar progresivamente los biocombustibles a base de aceite de palma para 2030, citando preocupaciones sobre la sostenibilidad de la producción de este producto.
Como mayor productor mundial de aceite de palma, Indonesia presentó en 2019 una queja ante la OMC contra las restricciones impuestas por la UE.
En enero de 2025, un panel de la OMC respaldó en gran medida las medidas del bloque europeo, aunque emitió varias recomendaciones técnicas para su ajuste. Indonesia afirmó que el fallo incluía algunas concesiones a su favor y sostuvo que la UE no ha aplicado dichas recomendaciones dentro del plazo requerido.