Tradicionalmente, el primer trimestre suele registrar un crecimiento moderado debido a las vacaciones del Tet (Año Nuevo Lunar). Sin embargo, este año la situación se vio además afectada por el conflicto en Medio Oriente desde finales de febrero, que provocó el alza de los precios del combustible, volatilidad en los costos logísticos e interrupciones en las cadenas de suministro.
Aun así, hasta mediados de marzo las exportaciones vietnamitas totalizaron cerca de 97 mil millones de dólares, un incremento del 17,1 por ciento respecto al mismo período del año anterior. Entre los sectores con mayor crecimiento destacan la electrónica, computadoras y componentes, teléfonos móviles, así como maquinaria y equipos.
En el ámbito agroforestal y pesquero, las exportaciones alcanzaron 16,69 mil millones de dólares, un aumento del 5,9 por ciento, con un superávit comercial de 4,78 mil millones de dólares. Los productos agrícolas continúan liderando el sector con 8,93 mil millones de dólares, mientras que el segmento ganadero registró el crecimiento más notable, con un alza del 54,3 por ciento.
Las exportaciones de productos acuáticos ascendieron a 2,62 mil millones de dólares, un 13,3 por ciento más que en el mismo período del año anterior, mientras que los productos forestales experimentaron una ligera disminución debido a la menor demanda internacional. Algunos productos como el caucho y la pimienta mostraron resultados positivos impulsados por las fluctuaciones del mercado global.
En 2025, pese a las dificultades derivadas de la inflación, la volatilidad cambiaria y las barreras comerciales, el comercio exterior de Vietnam alcanzó un récord de 930,05 mil millones de dólares. Según la Asociación de Procesadores y Exportadores de Productos del Mar de Vietnam (Vasep), el sector pesquero logró mantener el crecimiento mediante la diversificación de mercados y el aprovechamiento de acuerdos comerciales, con exportaciones valoradas en 11,3 mil millones de dólares.
En lo que va de 2026, el conflicto en Medio Oriente sigue presionando los costos de transporte y producción. No obstante, numerosas empresas vietnamitas han respondido con estrategias flexibles, como la diversificación de mercados, el impulso de productos de mayor valor agregado y la optimización de los costos operativos.
Algunos sectores, como el de fertilizantes, han aprovechado el aumento de precios para ampliar sus exportaciones, mientras que otros rubros como el café, el arroz y la pimienta mantienen la producción a la espera de una recuperación de los precios internacionales.
Expertos señalan que, para sostener el ritmo de crecimiento, Vietnam deberá seguir perfeccionando su marco institucional, fortalecer la capacidad productiva y cumplir con estándares internacionales cada vez más exigentes, además de promover la transformación hacia productos procesados con mayor valor agregado y aprovechar las oportunidades en los mercados del noreste asiático.