Sector privado vietnamita apuesta por reformas para impulsar su crecimiento

La economía privada de Vietnam atraviesa un momento decisivo para acelerar su desarrollo, respaldada por políticas cada vez más claras, un mensaje reformista más contundente y un reconocimiento creciente de su papel estratégico en el crecimiento nacional.

La Cooperativa de Productos Agrícolas Lien Minh, en el barrio de Vo Nhai, provincia de Thai Nguyen, ha contribuido a la generación de empleo estable para cientos de sus miembros. (Foto: VNA)
La Cooperativa de Productos Agrícolas Lien Minh, en el barrio de Vo Nhai, provincia de Thai Nguyen, ha contribuido a la generación de empleo estable para cientos de sus miembros. (Foto: VNA)

Sin embargo, convertir esta oportunidad en un verdadero motor económico dependerá de la capacidad para eliminar los obstáculos relacionados con el marco institucional, el entorno empresarial, el acceso a recursos y la fortaleza interna de las compañías.

Durante la presentación del Informe sobre la Economía Privada de Vietnam y del Índice de Competitividad Provincial (PCI) 2025, organizada el 15 de mayo por la Cámara de Comercio e Industria de Vietnam (VCCI), el subsecretario general de la entidad Dau Anh Tuan resumió la situación del sector con una frase contundente: “muchas empresas, pero todavía poco fuertes”.

Aunque el sector privado representa el 96,6 por ciento de las empresas activas del país, con más de un millón de compañías, la mayoría mantiene una escala reducida, limitada capacidad financiera y escasa resistencia frente a las fluctuaciones del mercado.

Entre los principales desafíos figuran la dificultad para encontrar clientes y las restricciones de acceso al crédito. Más del 60 por ciento de las empresas considera que la inestabilidad de la demanda es actualmente su mayor problema, mientras que el 75,5 por ciento afirma que no puede obtener préstamos bancarios sin presentar activos como garantía. Esta realidad limita la capacidad de muchas compañías para ampliar la producción, invertir en tecnología o incrementar su plantilla, aun cuando cuentan con pedidos y capacidad operativa.

A estas dificultades se suma la persistente brecha entre las políticas de apoyo y su aplicación práctica. Empresas de distintos sectores denuncian procedimientos administrativos prolongados, expedientes que deben corregirse en varias ocasiones y diferencias de interpretación entre organismos estatales, factores que elevan los costos y retrasan decisiones de inversión.

El presidente de la VCCI, Ho Sy Hung, advirtió que las reformas deben enfocarse en resolver los problemas concretos que enfrentan diariamente las empresas y no quedarse únicamente en la reducción formal de trámites. A su juicio, mientras persistan limitaciones en el acceso a capital, tierras e información, las oportunidades de crecimiento difícilmente podrán transformarse en resultados tangibles.

Con el objetivo de superar estos obstáculos, el Gobierno ha emitido ocho resoluciones destinadas a simplificar procedimientos administrativos y condiciones de negocio, con metas orientadas a reducir considerablemente los tiempos de gestión y los costos para las empresas.

Como resultado, cientos de trámites y requisitos han sido eliminados o simplificados, al tiempo que se impulsa una transición gradual del modelo de “control previo” hacia uno de “supervisión posterior”.

Nguyen Duy Hung, representante del grupo Tan Hiep Phat, señaló que el sector privado no necesita privilegios, sino un entorno empresarial transparente, estable y equitativo. Según afirmó, el éxito de las reformas debe reflejarse en beneficios concretos para las empresas, como la reducción de costos, la agilización de trámites y una mayor confianza en las instituciones.

La experiencia de la provincia de Quang Ninh -que durante 13 años consecutivos se ha mantenido entre las localidades líderes del PCI- demuestra que la mejora del entorno de inversión no depende únicamente de incentivos económicos, sino también de la calidad de la gestión pública, la capacidad administrativa y la construcción de confianza con el sector empresarial.

En esta nueva etapa, marcada por mayores exigencias de crecimiento y competitividad, las autoridades están llamadas a desempeñar un papel facilitador que permita a las empresas reducir riesgos y apostar por inversiones de largo plazo.

Tras más de un año de implementación de la Resolución 68-NQ/TW sobre el desarrollo de la economía privada, las expectativas van más allá del aumento en el número de empresas. El objetivo es consolidar un sector privado más sólido, resiliente y competitivo, con capacidad para integrarse de manera más profunda en las cadenas globales de suministro.

Para ello, además del respaldo estatal, las empresas deberán acelerar su modernización, fortalecer su gestión y aprovechar de forma más efectiva las oportunidades de desarrollo que ofrece la nueva etapa económica del país.

VNA
Back to top