Alerta permanente ante epidemias

Pruebas a gran escala en la República Democrática del Congo para medir la eficacia de la vacuna Ervebo contra el ébola refuerzan la labor de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para salvar cuanto antes a un país ya sumido en pobreza y prolongados conflictos.

La vigilancia sanitaria se ha intensificado para prevenir la propagación del ébola en la República Democrática del Congo. (Foto: Xinhua)
La vigilancia sanitaria se ha intensificado para prevenir la propagación del ébola en la República Democrática del Congo. (Foto: Xinhua)

La OMS acaba de facilitar con urgencia 20 mil dosis de Ervebo para un programa de inmunización en la provincia de Ituri, epicentro de la referida epidemia en la República Democrática del Congo. El objetivo es comprobar la eficacia de la vacuna contra Bundibugyo, una variante del virus del ébola y responsable del actual brote en la nación africana, el decimoséptimo.

Expertos médicos aguardan con gran expectativa los resultados del ensayo ante la ausencia de vacunas específicas o intervenciones clínicas eficaces contra la cepa.

Los 20 mil vacunados, en su mayoría trabajadores de la salud y otras fuerzas de primera línea en Ituri, serán monitoreados durante un año. De confirmarse su efectividad, el inmunizante será aplicado a otros 50 mil en esa provincia y la de Kivu del Norte.

Como Ervebo fue autorizada originalmente contra la variante Zaire, las autoridades sanitarias no están seguros sobre su eficacia contra la cepa Bundibugyo. Especialistas de la OMS auguran un cierto nivel de protección basándose en datos preliminares y particularmente en los ensayos llevados a cabo en animales.

Hasta el momento al gobierno congolés se le han entregado 70 mil dosis de la vacuna para respaldar la respuesta a la epidemia y los estudios relacionados.

Según estadísticas recientes de las autoridades locales, desde el estallido de la enfermedad en mayo el país reporta más de siete mil 500 contagios, tres mil 639 muertes y mil 823 convalecientes.

Si bien la OMS detectó indicios de una posible ralentización en los contagios, la organización humanitaria Médicos Sin Fronteras señaló la ausencia de pruebas sólidas de que el brote esté bajo control. Esta prudencia es justificable considerando el creciente número de niños que no pudieron recuperarse.

Un informe de la Oficina Regional de la OMS para África desvela una realidad alarmante: la tasa de mortalidad por ébola entre los pequeños es significativamente mayor que entre los adultos. Si bien solo casi el 25 por ciento de los contagios se detectan en los niños, este grupo registra hasta un tercio de las muertes.

El riesgo letal entre los menores de cinco años supera el 60 por ciento, frente apenas un 30 estimado en la población adulta. La misma situación la afrontan los infectados con la cepa Bundibugyo, notificó el médico Daniel Youkee, responsable de la gestión de casos de ébola en la OMS.

La pediatra Chaka Keita, de ALIMA -organización no gubernamental aliada en la respuesta contra el ébola que gestiona cinco centros de tratamiento en la provincia de Ituri-, compartió que la atención a niños contagiados requiere un personal médico altamente especializado, así como equipamientos y fármacos muy escasos.

Las rigurosas medidas de zonificación y confinamiento agravan el trauma psicológico que sufren los pequeños pacientes, lo que obstaculiza el tratamiento. Aunque el gobierno congolés ha declarado que el brote está bajo control y alcanzó su punto máximo, persiste la posibilidad de propagación debido a la emergencia de brotes y a la expansión del virus a una séptima provincia.

Diez de las zonas afectadas del país han estado libres de infección durante al menos 21 días. La transmisión en Ituri también ha remitido. Aun así, las autoridades desaconsejan bajar la guardia y exhortan a intensificar el rastreo de contactos, especialmente en los sitios recién asolados por el brote.

Back to top