La Asociación Vietnamita para la Transición Verde y el Colegio de Alta Tecnología de Hanói organizaron la víspera un seminario especializado sobre agricultura verde y créditos de carbono. El evento reunió a numerosos expertos, empresas e instituciones educativas.
Los participantes señalaron que la transición hacia una agricultura de bajas emisiones ha dejado de ser una tendencia para convertirse en una exigencia ineludible para las empresas en el contexto de una integración internacional cada vez mayor.
Según los expertos, las empresas ya no son evaluadas únicamente por su capacidad productiva o sus ingresos, sino también por su capacidad para garantizar la transparencia de los datos, controlar las emisiones, asegurar la trazabilidad de los productos y gestionar de manera eficiente las cadenas de suministro. Los estándares ASG y las auditorías de carbono se están convirtiendo en un “pasaporte verde” que facilita una mayor inserción de los productos vietnamitas en los mercados globales y el acceso a fuentes de financiación sostenible.
Phung Duc Tien, ex viceministro de Agricultura y Medio Ambiente, señaló que pese a los importantes logros alcanzados en materia de exportaciones, la agricultura vietnamita sigue enfrentando barreras técnicas cada vez más exigentes en los mercados importadores. Para responder a estos desafíos, destacó la necesidad de impulsar la concienciación sobre la transición verde, avanzar hacia una economía ecológica, intensificar la aplicación de la ciencia y la tecnología y adaptarse de manera proactiva al cambio climático con el fin de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.
Al resaltar el papel fundamental de la ciencia y la tecnología en la promoción de la transición verde, los participantes también subrayaron que la aplicación de la inteligencia artificial, el internet de las cosas, los macrodatos, la tecnología blockchain y la biotecnología son esenciales para desarrollar una agricultura inteligente, con bajas emisiones de carbono y resiliente frente al cambio climático.
A partir de su experiencia, el Colegio de Alta Tecnología de Hanói está desarrollando el modelo Escuela ESG-Net Zero para el período 2026-2030, con el objetivo de reducir en un 50 por ciento sus emisiones para 2028 y alcanzar la neutralidad de carbono en 2030.
Además, numerosas empresas han intensificado la digitalización de la gestión, el desarrollo de la agricultura circular y la aplicación de drones, sistemas de riego automatizados y tecnologías de trazabilidad, con el propósito de reducir emisiones, disminuir costos de producción y aumentar el valor de los productos.
Los delegados coincidieron en que una estrecha coordinación entre el Estado, las empresas y las instituciones educativas será fundamental para acelerar la transición verde, desarrollar el mercado de créditos de carbono, aumentar la competitividad y ampliar los mercados de exportación de los productos agrícolas vietnamitas en los próximos años.