Camboya se mantuvo como el principal mercado de destino, con importaciones superiores a 330 mil toneladas valoradas en 146 millones de dólares, seguida por Corea del Sur, Filipinas y Malasia.
Según las empresas del sector, el fuerte crecimiento de las exportaciones responde principalmente a las interrupciones en el suministro mundial de fertilizantes.
Las tensiones geopolíticas en Oriente Medio afectan al transporte marítimo a través del estrecho de Ormuz, lo que ha llevado a numerosas plantas de producción de la región del Golfo Pérsico a reducir su actividad.
Al mismo tiempo, Rusia y China han endurecido aún más sus cuotas de exportación, reduciendo la oferta en el mercado internacional.
Ante este escenario, marcado por una menor disponibilidad de fertilizantes y una creciente demanda de importaciones, las empresas vietnamitas ajustaron rápidamente sus planes de producción y exportación para aprovechar las oportunidades del mercado internacional.
Vu Dinh Tuan, representante de la Compañía de Fertilizantes y Petróleo Ca Mau (PVCFC), explicó que el estallido del conflicto en Oriente Medio coincidió con una temporada de baja demanda en el mercado interno.
En ese contexto, la empresa incrementó las exportaciones de urea y fertilizantes NPK para mantener el ritmo de producción y garantizar el flujo de caja.
Gracias a esta estrategia, PVCFC obtuvo ingresos por 454 millones de dólares durante el primer semestre de 2026 tras comercializar más de 900 mil toneladas de fertilizantes, con lo que cumplió más del 59 por ciento de su plan anual.
En contraste, las importaciones vietnamitas de fertilizantes cayeron cerca del 35 por ciento, hasta unos 2,1 millones de toneladas, durante el mismo período.
De mantenerse esta tendencia, las exportaciones vietnamitas de fertilizantes podrían superar los mil millones de dólares en los próximos meses y alcanzar un nuevo récord histórico en valor.