Según la Autoridad Marítima de Vietnam, los armadores que explotan rutas internacionales deberán revisar y actualizar la información sobre la situación de seguridad antes de planificar travesías hacia la región.
Los buques deberán implementar estrictamente los Planes de Seguridad aprobados y limitar las labores en cubiertas abiertas al cruzar el estrecho de Ormuz, uno de los puntos más sensibles para el tráfico marítimo internacional.
La autoridad también instó a adoptar medidas para estabilizar el estado anímico de las tripulaciones y coordinar apoyo en caso de que algún marino solicite repatriación.
En cuanto a las embarcaciones que ya operan en la zona, los armadores deberán instruir a los capitanes a mantener el máximo nivel de guardia, preparar planes de respuesta ante emergencias y evitar áreas con actividad militar. De ser necesario, podrán modificar la ruta hacia aguas de países neutrales o abandonar completamente el área.
Asimismo, se exige mantener comunicaciones permanentes, reportar la posición conforme a la normativa y garantizar el funcionamiento preciso del sistema de identificación automática (AIS), con la posibilidad de ajustarlo según las directrices de las autoridades competentes para evitar identificaciones erróneas. Los armadores y capitanes deberán seguir de cerca los avisos a los navegantes emitidos por el Comando Central de las Fuerzas Navales de Estados Unidos.
Las empresas proveedoras de tripulación también deberán actualizar y difundir de forma permanente los riesgos de seguridad en la región, exigiendo a los marinos cumplir estrictamente los Planes de Seguridad del Buque y las recomendaciones de las organizaciones internacionales pertinentes.
Por su parte, la Autoridad Marítima de Vietnam habilitó un enlace en línea para actualizar la información sobre los buques y marinos vietnamitas en Oriente Medio, y publicó dos líneas directas para recibir y gestionar oportunamente cualquier incidente.