La circular establece un referente unificado para la competencia en idiomas en todo el sistema educativo nacional, proporcionando una base para el diseño curricular, la enseñanza, los exámenes, la evaluación y la certificación.
Se espera que ayude a los estudiantes a trazar mejor sus trayectorias de aprendizaje lingüístico, al tiempo que permite a las instituciones educativas mejorar la calidad de la formación y reforzar la articulación entre los distintos niveles educativos.
Un aspecto destacado es la alineación del marco vietnamita con la versión más reciente del Marco Común Europeo de Referencia para las Lenguas (MCER) 2020-2021. Esta actualización mejora la compatibilidad con los estándares internacionales y facilita el reconocimiento mutuo de títulos y certificados de idiomas entre Vietnam y otros países.
El nuevo marco también introduce el nivel “Pre-A1”, ampliando la escala para incluir a principiantes, en particular a los estudiantes más jóvenes, en un contexto en el que la enseñanza temprana de idiomas cobra cada vez más impulso en Vietnam. Esta incorporación garantiza un espectro de competencia más continuo y completo desde las primeras etapas de adquisición lingüística.
Además, la circular aclara y detalla los descriptores de competencia en las cuatro habilidades fundamentales - comprensión auditiva, expresión oral, lectura y escritura -, haciendo que el marco sea más práctico y accesible para docentes, estudiantes e instituciones de formación. Estos descriptores están diseñados para ser claros, específicos y estrechamente vinculados a contextos reales de comunicación, mejorando así la eficacia del proceso de enseñanza y aprendizaje.
Para ciertos idiomas con características particulares, como el chino, el japonés y el coreano, la circular permite el uso de marcos de competencia emitidos por los respectivos países, con el fin de garantizar la adecuación a sus rasgos lingüísticos y a las prácticas internacionales.
Las instituciones educativas contarán con autonomía académica para desarrollar y actualizar sus planes de estudio basados en este marco. Asimismo, deberán revisar y ajustar los materiales didácticos, los recursos de aprendizaje y las condiciones de implementación conforme a las orientaciones de las autoridades competentes y la normativa vigente.
La circular entrará en vigor el 31 de mayo de 2026.