A continuación, la Agencia Vietnamita de Noticias presenta el texto íntegro.
PROMOVER LA TRADICIÓN DE AMISTAD VIETNAM - CHINA, ELEVAR LA CONECTIVIDAD ESTRATÉGICA EN UNA NUEVA ETAPA DE DESARROLLO
To Lam
Secretario general del Partido Comunista de Vietnam y presidente de la República Socialista de Vietnam
A invitación del compañero Xi Jinping, secretario general del Partido Comunista de China y presidente de la República Popular China, realizaré, junto con una delegación de alto nivel, una visita de Estado al país vecino del 14 al 17 de abril de 2026. Esta constituye mi primera actividad de política exterior a nivel de Estado tras haber sido elegido por la Asamblea Nacional de la XVI legislatura como presidente de la República. Con esta visita deseo transmitir los sentimientos sinceros, el profundo aprecio y la alta prioridad que el Partido, el Estado y el pueblo de Vietnam conceden a continuar, junto con el Partido, el Estado y el pueblo de China, la herencia y la promoción de la amistad tradicional; a elevar la conectividad estratégica; y a definir, de manera conjunta, nuevas visiones de desarrollo para las relaciones bilaterales en esta nueva etapa.
Vietnam y China, países vecinos “unidos por montañas y ríos”, comparten múltiples afinidades culturales. Sus vínculos se han forjado a lo largo de prolongados intercambios históricos y han sido puestos a prueba y fortalecidos con el paso del tiempo. En las relaciones entre países vecinos, lo más duradero radica en abordarlas desde una perspectiva estratégica y de largo plazo, valorar los logros construidos por generaciones anteriores y situar por encima de todo los intereses fundamentales y permanentes de sus pueblos. Este es, precisamente, el enfoque que Vietnam adopta al considerar y desarrollar sus relaciones con China.
Durante más de un siglo, la Revolución vietnamita ha estado estrechamente ligada a la Revolución china. En 1925, en Guangzhou (China), el venerado líder del pueblo vietnamita Nguyen Ai Quoc fundó la Asociación de Jóvenes Revolucionarios de Vietnam, sentando las bases políticas, ideológicas y organizativas para la creación del Partido Comunista de Vietnam. La sede de esa organización en la calle de Wenming, en Guangzhou, así como el nacimiento del periódico Thanh Nien (Juventud) constituyen hitos inseparables de la historia revolucionaria vietnamita. A comienzos de 1941, desde Guangxi, Nguyen Ai Quoc regresó a Pac Bo, en la provincia de Cao Bang, para dirigir directamente la Revolución, marcando un punto de inflexión decisivo en la lucha por la independencia nacional del pueblo vietnamita.
La amistad entre Vietnam y China ha sido cultivada con esmero por generaciones de dirigentes de ambos países, desde el Presidente Ho Chi Minh, el Presidente Mao Zedong y el Primer Ministro Zhou Enlai, hasta innumerables generaciones de comunistas y ciudadanos de ambas naciones. Durante la lucha por la liberación nacional, ambos pueblos se brindaron un valioso apoyo mutuo. En la etapa de construcción nacional, los dos países han persistido en la elección de caminos de desarrollo acordes con sus respectivas condiciones, promoviendo procesos de renovación, reforma, apertura e integración internacional que han generado logros de gran trascendencia histórica. Vietnam recuerda siempre, y valora profundamente, la ayuda brindada por el Partido, el Estado y el pueblo de China en los momentos más difíciles.
El año 2026 marca el 76º aniversario del establecimiento de relaciones diplomáticas entre Vietnam y China. A lo largo de este tiempo, los vínculos bilaterales han atravesado distintos altibajos; sin embargo, la amistad y la cooperación han constituido siempre su eje predominante. La experiencia histórica demuestra que una relación sólida y sostenible no solo responde a los intereses fundamentales de ambos pueblos, sino que también contribuye de manera significativa a la paz, la estabilidad y el desarrollo en la región.
Con esa importante percepción, los dos Partidos y Estados han prestado constante atención al fortalecimiento de las relaciones bilaterales. El Partido y el Estado de Vietnam han determinado de manera consistente que el desarrollo de los vínculos con China constituye una línea política permanente, una exigencia objetiva, una elección estratégica y una prioridad de primer orden dentro de su política exterior de independencia, autodeterminación, resiliencia, multilateralización y diversificación. Por su parte, el Partido y el Estado de China también consideran a Vietnam como una dirección prioritaria en su diplomacia de vecindad y como un socio de importancia en su política exterior global. Esta no es solo una continuidad histórica, sino también una elección basada en los intereses fundamentales y duraderos de ambos países, acorde con las aspiraciones de sus pueblos y con la necesidad de preservar un entorno de paz y estabilidad para el desarrollo en la nueva etapa.
Sobre la base de una relación de buena vecindad, respeto mutuo y cooperación en condiciones de igualdad, en los últimos años los máximos dirigentes de ambas partes han adoptado decisiones oportunas y acertadas. Desde la formulación del lema de los “16 caracteres” y el espíritu de los “cuatro buenos”, hasta el establecimiento de la Asociación Estratégica Integral, la construcción de una Comunidad de Futuro Compartido Vietnam - China de significado estratégico y la orientación hacia las “seis más”, estos avances reflejan una evolución cualitativa en la relación bilateral. Más allá de los conceptos, lo fundamental radica en la reafirmación conjunta de abordar y desarrollar los vínculos desde una perspectiva estratégica y con visión de largo plazo, considerando el desarrollo del otro como una oportunidad para el propio desarrollo.
A partir de esos consensos, los intercambios de alto nivel entre ambos Partidos y Estados se mantienen con mayor frecuencia, mientras que los mecanismos de cooperación en todos los canales -Partido, Gobierno, Asamblea Nacional/Asamblea Popular Nacional y Frente de la Patria/Conferencia Consultiva Política- se despliegan de manera más coordinada. El pasado mes de marzo, ambos países celebraron con gran éxito el primer Diálogo Estratégico “3+3” a nivel ministerial entre las carteras de Relaciones Exteriores, Defensa y Seguridad Pública, lo que constituye un nuevo avance en la conexión estratégica bilateral y evidencia que las relaciones bilaterales avanzan hacia una mayor profundidad y sustancia.
A pesar de la complejidad de la situación internacional, la cooperación económica, comercial y de inversión bilateral continúa desarrollándose de forma sostenida. El comercio bilateral registró en 2025 un crecimiento de dos dígitos; Vietnam mantiene su posición como el principal socio comercial de China dentro de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (Asean) y el cuarto a nivel mundial, mientras que China es el mayor socio comercial y el segundo mercado de exportación de Vietnam. La cooperación en la conexión de cadenas de suministro, logística, infraestructuras, ciencia y tecnología, así como en la economía digital y la economía verde, avanza con rapidez. Ambos países han decidido impulsar con determinación la conectividad ferroviaria, destacando los avances significativos en tres proyectos de líneas de ancho estándar en el norte de Vietnam, promovidos activamente por ambas partes.
Los intercambios pueblo a pueblo continúan profundizándose, sentando una base social cada vez más sólida para las relaciones bilaterales. El Año de Intercambio Humanístico Vietnam - China 2025 se ha desarrollado mediante numerosas actividades diversas; se han intensificado los programas de intercambio entre jóvenes, académicos, localidades y en el ámbito cultural. El programa “Viaje Rojo de estudio e investigación de jóvenes vietnamitas en China”, iniciado conjuntamente en abril de 2025 por el secretario general y presidente Xi Jinping y por quien suscribe, se ha implementado de manera activa, atrayendo a un amplio número de jóvenes participantes. Estas iniciativas contribuyen a que las nuevas generaciones de ambos países se comprendan mejor, profundicen en la conciencia sobre la tradición de amistad y asuman con mayor claridad la misión de dar continuidad al legado de sus predecesores, contribuyendo al fortalecimiento de las relaciones entre Vietnam y China.
Para que las relaciones bilaterales hayan alcanzado los logros integrales y sustanciales de hoy, el factor más importante ha sido la sinceridad, la confianza y el entendimiento mutuo entre los máximos dirigentes de ambos Partidos y Estados, así como el compromiso conjunto, la participación decidida, el firme respaldo y los esfuerzos sostenidos de ministerios, sectores, localidades, comunidades empresariales y ciudadanos de ambos países. El Partido, el Estado y el pueblo de Vietnam valoran profundamente los sentimientos de amistad y la dedicación del secretario general y presidente Xi Jinping hacia cada avance en las relaciones entre las dos naciones en los últimos años.
El mundo atraviesa transformaciones profundas de carácter histórico, que generan tanto oportunidades como grandes desafíos. Vietnam entra en la fase de implementación de la Resolución del XIV Congreso Nacional del Partido, con dos objetivos estratégicos centenarios. La Resolución 57-NQ/TW del Buró Político del Comité Central del Partido también identifica el desarrollo de la ciencia y la tecnología, la innovación y la transformación digital como avances estratégicos de máxima prioridad y como el principal motor para un desarrollo rápido y sostenible. Por su parte, China inicia en 2026 el período de ejecución de su XV Plan Quinquenal, centrado en el desarrollo de alta calidad, la autosuficiencia científico-tecnológica, la transición ecológica y una apertura a un nivel más elevado.
A partir de las nuevas exigencias de la época y de las nuevas tareas de desarrollo de cada país, considero que ambas partes deben concentrarse en llevar a cabo eficazmente cuatro grandes prioridades.
En primer lugar, es necesario seguir consolidando una base política cada vez más sólida para las relaciones entre Vietnam y China. La orientación estratégica de los máximos dirigentes de ambos Partidos y Estados desempeña un papel decisivo en el desarrollo estable y saludable de los vínculos bilaterales. Por ello, es preciso mantener de forma regular los intercambios de alto nivel, reforzar el intercambio estratégico, aprovechar plenamente los mecanismos existentes y, al mismo tiempo, impulsar con mayor eficacia la cooperación en todos los canales -Partido, Gobierno, Asamblea Nacional/Asamblea Popular Nacional y Frente de la Patria/Conferencia Consultiva Política-, así como entre sectores y distintos niveles. Cuanto mayor sea la confianza estratégica, mayores serán las condiciones para ampliar la cooperación sustantiva y gestionar de manera más eficaz las cuestiones que surjan en la práctica.
En segundo lugar, es necesario generar avances más contundentes en la cooperación sustantiva, tomando los resultados concretos como criterio de evaluación. En la próxima etapa, la cooperación bilateral debe pasar de “ampliar la escala” a “elevar la calidad”; de expandir el comercio a profundizar la conexión entre las estrategias de desarrollo, los corredores económicos, las cadenas de producción, las cadenas de suministro y las infraestructuras estratégicas. Vietnam aspira a trabajar con China para acelerar la implementación de proyectos de conectividad ferroviaria, autopistas y de infraestructura comercial fronteriza (logística, pasos fronterizos inteligentes, entre otros); promover un comercio más equilibrado, saludable y sostenible; y crear condiciones para que la inversión china en Vietnam se concentre cada vez más en los sectores prioritarios para Vietnam y en aquellos en los que China posee fortalezas.
La ciencia, la tecnología, la innovación y la transformación digital deben convertirse en un nuevo eje central de las relaciones bilaterales. Vietnam sitúa este ámbito en el centro de su estrategia de desarrollo nacional, mientras que China impulsa con fuerza el desarrollo de alta calidad, la autosuficiencia científico-tecnológica y nuevas fuerzas productivas. Fortalecer la cooperación en este campo no solo tiene un significado económico, sino también estratégico para la capacidad de autonomía de cada país.
En tercer lugar, es necesario profundizar aún más la base social de las relaciones bilaterales. Las relaciones entre dos países solo pueden ser verdaderamente sostenibles cuando se nutren y fortalecen en el seno de sus pueblos, especialmente entre las nuevas generaciones. Por ello, es preciso seguir aprovechando los resultados del Año de Intercambio Humanístico Vietnam - China 2025; lograr avances sustanciales en la cooperación y el desarrollo turístico en el período 2026-2027; ampliar los intercambios en juventud, educación, turismo, cultura, prensa y entre localidades; y explotar de manera más eficaz los “lugares emblemáticos” de la historia revolucionaria de ambos países para la educación en valores y el fortalecimiento del entendimiento mutuo. Confío en que cada vez más estudiantes, jóvenes científicos y emprendedores de ambos países participen en programas de estudio, investigación, emprendimiento e intercambio práctico, pues serán ellos quienes escriban el nuevo capítulo de las relaciones Vietnam - China en el siglo XXI.
En cuarto lugar, junto con la ampliación de la cooperación, ambas partes deben seguir preservando un entorno de paz y estabilidad, gestionar adecuadamente las diferencias y abordar de forma apropiada las cuestiones pendientes. En las relaciones entre países vecinos, el valor de unos buenos vínculos no solo se refleja en los ámbitos de cooperación favorable, sino también en la capacidad de gestionar las diferencias mediante el diálogo, la moderación, el respeto mutuo y la responsabilidad hacia el conjunto de la relación bilateral. Vietnam desea trabajar con China para resolver las diferencias por medios pacíficos, sobre la base de los consensos de alto nivel, el derecho internacional y los intereses legítimos de cada parte; al mismo tiempo, fortalecer la coordinación en los mecanismos multilaterales, contribuyendo a mantener la paz, la estabilidad, la cooperación y el desarrollo en la región y en el mundo.
Vietnam entra en una nueva etapa de desarrollo con una gran voluntad y una aspiración muy elevada. Somos plenamente conscientes de que, para lograr un desarrollo rápido y sostenible, es necesario mantener firmemente un entorno de paz; y que, para alcanzar con éxito los objetivos de 2030 y 2045, debemos aprovechar al máximo los recursos internos, al tiempo que ampliamos una cooperación internacional eficaz sobre la base de la independencia y la autodeterminación. Dentro de esta orientación general, Vietnam siempre ha identificado las relaciones con China como una prioridad estratégica. Ello se deriva de la proximidad geográfica, de los vínculos históricos, de numerosas similitudes culturales, de intereses de desarrollo cada vez más entrelazados y de la responsabilidad compartida de ambos países por la paz, la estabilidad y la prosperidad de la región.
Confío en que, bajo el liderazgo del Partido Comunista de China, con el compañero Xi Jinping como núcleo, el pueblo chino continuará logrando avances en la implementación del XV Plan Quinquenal de desarrollo económico y social, alcanzando nuevos y mayores logros en la modernización del país. Vietnam siempre considera que el desarrollo estable y de alta calidad de China es un factor importante para la paz, la cooperación y el desarrollo en la región, así como una oportunidad para los países vecinos, incluido Vietnam.
Asimismo, confío en que, con la base de amistad cultivada con esmero por generaciones de líderes de ambos países, con los consensos de alto nivel ya establecidos, con la determinación de todos los niveles, sectores y localidades, y con el acompañamiento de los pueblos de ambos países, las relaciones entre Vietnam y China continuarán desarrollándose de manera estable, saludable y sostenible a largo plazo, aportando beneficios más concretos a ambos Partidos, Estados y pueblos, y contribuyendo de forma más activa a la paz, la estabilidad, la cooperación y el desarrollo en la región y en el mundo. Mi visita a China se realiza precisamente con ese espíritu, con esas expectativas y con el deseo de trabajar junto con los dirigentes chinos para abrir un nuevo espacio de desarrollo, elevando aún más la conectividad estratégica entre ambos países en el futuro cercano.