En declaraciones a Reuters al margen del 23º Diálogo Shangri-La, celebrado en Singapur, To Lam subrayó que la postura de Vietnam se basa en no cooperar con un país para perjudicar o generar dificultades a otro.
Al referirse a las relaciones entre Estados Unidos y China, señaló que la competencia entre grandes potencias es una realidad objetiva. Sin embargo, Vietnam no aborda sus vínculos con estos países desde una perspectiva de seguridad ni opta por alinearse con una de las partes. En este contexto, afirmó que Hanói mantiene relaciones sólidas tanto con Washington como con Pekín, en beneficio mutuo y en favor de la paz y la estabilidad regionales.
Respecto a China, To Lam destacó que ambos países son vecinos con una larga historia de vínculos estrechos y que actualmente desarrollan una cooperación sustancial en numerosos ámbitos estratégicos.
Según el dirigente vietnamita, China reúne todos los elementos que Vietnam considera prioritarios en su política exterior: es un país vecino, un socio importante y una nación con amplios intereses compartidos y numerosas similitudes.
Añadió que mantener una relación pacífica, estable y de cooperación responsable con China beneficia a ambos países y contribuye a la estabilidad regional.
Sobre la cuestión del Mar del Este, el líder vietnamita reiteró la posición constante de Vietnam de defender firmemente su soberanía e integridad territorial y resolver las disputas por medios pacíficos, de conformidad con el derecho internacional, especialmente la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (Convemar) de 1982.
To Lam enfatizó que preservar buenas relaciones con China, proteger la soberanía nacional y gestionar las cuestiones marítimas no son objetivos contradictorios, sino complementarios.
En relación con la meta de alcanzar un crecimiento económico de dos dígitos, el secretario general y presidente afirmó que la aspiración de desarrollo es un objetivo compartido por toda la nación vietnamita. Recordó que Vietnam se ha fijado como meta convertirse en un país desarrollado de ingresos altos para 2045.
Según explicó, la experiencia internacional y las dinámicas del desarrollo indican que para alcanzar ese objetivo Vietnam necesita mantener tasas de crecimiento superiores al 10 por ciento. Reconoció que se trata de una meta ambiciosa y desafiante, pero aseguró que el país ya está aplicando medidas concretas para hacerla realidad.
To Lam señaló que Vietnam ha reevaluado sus capacidades nacionales y está construyendo un nuevo modelo de crecimiento basado en la resiliencia y la autonomía estratégica.
Afirmó que el principal motivo de optimismo radica en el elevado consenso nacional existente en torno a este objetivo, reflejado en el compromiso del Partido y del Estado, el apoyo de la población y la participación activa de empresas, trabajadores, agricultores y del sector privado.
El dirigente reconoció que, cuando se definieron estos objetivos, Vietnam aún no enfrentaba algunos de los desafíos actuales, aunque muchos de ellos ya habían sido previstos, entre ellos la inestabilidad geopolítica, las dificultades de la economía mundial, las interrupciones en las cadenas de suministro, las presiones energéticas y la volatilidad de los mercados internacionales.
Pese a ello, sostuvo que la trayectoria de desarrollo del país en los últimos años permite mantener una visión optimista sobre el futuro.
To Lam explicó que el nuevo modelo de crecimiento vietnamita se apoyará en recursos humanos altamente cualificados, el potencial de la población vietnamita, el espíritu de resiliencia la innovación, la ciencia y la tecnología, así como la transformación digital.
Asimismo, indicó que Vietnam ha estudiado las experiencias de países exitosos para convertir esas lecciones en políticas concretas y que actualmente está revisando su marco institucional para eliminar obstáculos que limitan el crecimiento económico.
El dirigente afirmó que los resultados alcanzados durante 2025 y especialmente en el primer semestre de 2026 muestran que, a pesar de las dificultades existentes y de la necesidad de ciertos ajustes, los objetivos fundamentales siguen siendo alcanzables.
Preguntado sobre una eventual revisión de las metas de crecimiento, To Lam aseveró que Vietnam no reducirá sus objetivos económicos. Por el contrario, insistió en que el país mantendrá la meta de crecimiento para 2026 y buscará sostener esa trayectoria en los años siguientes, ya que considera que es la única vía para alcanzar los hitos de desarrollo previstos.
Destacó que la visión estratégica de Vietnam no se limita a 2045. El país ya está planificando su desarrollo con vistas al centenario de la fundación de la nación y proyecta nuevas ambiciones para el siglo siguiente.