Líder vietnamita reafirma compromiso del país con una Asia-Pacífico más segura, resiliente y próspera

El secretario general del Partido Comunista y presidente de Vietnam, To Lam, afirmó que su país está dispuesto a colaborar con las naciones de la región y del resto del mundo para fortalecer el orden basado en normas, consolidar la confianza mutua, promover el diálogo y ampliar la cooperación con el fin de construir una región de Asia-Pacífico más segura, resiliente y próspera.

El secretario general del Partido Comunista y presidente de Vietnam, To Lam, responde a preguntas de algunos delegados. (Foto: VNA)
El secretario general del Partido Comunista y presidente de Vietnam, To Lam, responde a preguntas de algunos delegados. (Foto: VNA)

Durante su discurso principal para la 23ª edición del Diálogo de Shangri-La, en curso en Singapur, el dirigente vietnamita advirtió que el mundo atraviesa un período marcado por crecientes riesgos e incertidumbres, mientras el entorno estratégico se ve afectado por una mayor desconfianza, fragmentación y una competencia cada vez más difícil de controlar.

Ante ese escenario, subrayó la necesidad de impulsar una visión compartida que garantice la paz, la confianza y el desarrollo, además de reforzar la capacidad para prevenir crisis desde sus primeras etapas.

Señaló que la comunidad internacional enfrenta simultáneamente tres desafíos fundamentales: una crisis del orden internacional, una crisis del modelo de desarrollo y una crisis de confianza estratégica. A su juicio, estas problemáticas convergen con especial intensidad en Asia-Pacífico, una región que, precisamente por concentrar numerosos desafíos, también debe convertirse en el espacio donde surjan las soluciones.

Con ese propósito, propuso varias orientaciones destinadas a consolidar una región pacífica, estable y capaz de reducir riesgos de manera efectiva. Entre ellas destacó la necesidad de que el derecho internacional y el diálogo se conviertan en herramientas reales para prevenir conflictos, sobre la base de la Carta de las Naciones Unidas, el respeto a la independencia, la soberanía y la integridad territorial de los Estados, así como la solución pacífica de las controversias.

Al referirse a los océanos, destacó que estos constituyen un patrimonio común y una vía esencial para el comercio, la energía, los alimentos y las cadenas globales de suministro. En cuanto al Mar del Este, reiteró la posición consecuente de Vietnam de resolver todas las disputas mediante medios pacíficos y de conformidad con el derecho internacional, especialmente la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar de 1982, al tiempo que salvaguarda firmemente su independencia, soberanía y derechos legítimos.

El líder vietnamita también abogó por una arquitectura regional abierta e inclusiva, con la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (Asean) como eje central. Enfatizó que el papel de liderazgo de la agrupación solo podrá mantenerse mediante la unidad, la autonomía estratégica y la capacidad de construir una agenda común.

Asimismo, expresó la disposición de Vietnam de trabajar estrechamente con Filipinas, que asumirá la presidencia de la Asean en 2026, para fortalecer la paz, la conectividad y el desarrollo sostenible en la región.

Destacó igualmente la importancia de situar la seguridad humana y la resiliencia social en el centro de una estrategia de seguridad sostenible. Según explicó, además del fortalecimiento de la defensa nacional, es necesario impulsar la cooperación en ámbitos como las finanzas, la tecnología, la formación de recursos humanos, la respuesta a desastres, la salud, la seguridad hídrica, alimentaria y energética, la ciberseguridad y la protección de infraestructuras críticas.

Respecto a las tecnologías emergentes, llamó a establecer marcos de responsabilidad para la inteligencia artificial y la industria de defensa, garantizando que las decisiones de mayor impacto en materia de seguridad permanezcan bajo control humano.

Instó a reforzar la cooperación internacional para combatir la desinformación, proteger el espacio informativo y fortalecer la conciencia pública. Asimismo, propuso fortalecer la diplomacia preventiva, la mediación y los mecanismos de conciliación regional mediante canales de consulta, diálogo y construcción de confianza, con el objetivo de evitar que las tensiones deriven en conflictos abiertos.

Dirigiéndose a los socios dentro y fuera de la región, afirmó que Asia-Pacífico es un espacio abierto que da la bienvenida a una presencia transparente y responsable, respetuosa del derecho internacional y del papel central de la Asean.

A su juicio, lo que la región necesita no es la presencia o ausencia de una determinada gran potencia, sino compromisos responsables con la paz, la estabilidad y el desarrollo compartido.

Al concluir, To Lam recalcó que la paz, la estabilidad y el desarrollo constituyen el interés común de todas las naciones y que el desafío actual consiste en pasar de una respuesta reactiva a una acción proactiva, así como de la gestión de crisis a la reducción temprana de riesgos.

Recordó que Vietnam comprende profundamente el valor de la paz a partir de su propia historia y el valor del desarrollo gracias a su proceso de Renovación (Doi Moi) e integración internacional.

En ese espíritu, reafirmó la disposición de Vietnam a trabajar con los países de la región y del mundo para fortalecer las normas internacionales, fomentar la confianza mutua, impulsar el diálogo y ampliar la cooperación en favor de una región de Asia-Pacífico más segura, resiliente y próspera.

Tras su intervención, el dirigente respondió preguntas de varios participantes, que trataron las recientes reformas emprendidas por Vietnam, su política exterior, las contribuciones del país a la paz y el desarrollo regional y global, las medidas para afrontar la crisis energética derivada del conflicto en Oriente Medio y oportunidades y desafíos que plantea la inteligencia artificial.

VNA
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