La Autoridad Nacional de Turismo de Vietnam emitió el 2 de marzo el Oficio 400/CDLQGVN-LH, en el que instó a las agencias de viajes a monitorear de forma permanente la evolución de la situación en las zonas afectadas y a suspender de inmediato los programas turísticos hacia áreas consideradas peligrosas, conforme a las recomendaciones del Ministerio de Relaciones Exteriores.
La entidad también exigió reforzar la coordinación con socios locales y con las representaciones diplomáticas vietnamitas para aplicar, de ser necesario, medidas de protección consular a los grupos que aún permanecen en la región.
Un día después, el Servicio de Turismo de Hanói solicitó a las empresas revisar todos los itinerarios vinculados con países en conflicto, incluidos los paquetes destinados a recibir a visitantes procedentes de Oriente Medio, con el fin de negociar aplazamientos, cancelaciones o ajustes que garanticen los derechos contractuales de los clientes.
Las medidas adoptadas por las autoridades son consideradas oportunas ante un contexto de alta volatilidad que amenaza tanto la seguridad de los viajeros como la estabilidad de las operaciones turísticas.
En los últimos años, Oriente Medio se había consolidado como un mercado emergente para los turistas vietnamitas, atraídos por su infraestructura moderna, su oferta cultural diferenciada y su conectividad estratégica con Europa, África y Asia Meridional. Sin embargo, el actual deterioro de la situación de seguridad llevó a numerosas empresas a suspender salidas y rediseñar itinerarios.
La compañía Vietravel informó que, debido a restricciones en el espacio aéreo, tres grupos en Dubái (Emiratos Árabes Unidos), con 51 personas, y otro en Egipto, con 24 viajeros, no pudieron regresar a Vietnam según lo previsto. La empresa organizó alojamiento en hoteles de estándar adecuado, garantizó alimentación y servicios esenciales, y mantuvo comunicación permanente con los clientes. A las 13:15 del 4 de marzo, todos los pasajeros arribaron con seguridad al Aeropuerto Internacional de Noi Bai, en Hanói, a bordo del vuelo EK394 de Emirates, procedente de Dubái.
De igual forma, Onlytour reportó que dos grupos en Dubái, con un total de 43 personas, quedaron temporalmente varados. La empresa coordinó el hospedaje, la alimentación, y la extensión de seguros de viaje y gestionó con la aerolínea el retorno en el primer vuelo disponible. Ambos grupos regresaron al país el 4 de marzo.
Otras compañías optaron por flexibilizar sus políticas comerciales. VietFoot Travel permitió a los clientes posponer sus viajes a Oriente Medio conservando el total del importe pagado o cambiar a destinos alternativos como China, Australia o Nueva Zelanda, con opción de reembolso si no aceptaban las nuevas propuestas. Asimismo, elevó la cobertura de los seguros y priorizó rutas consideradas más seguras.
En paralelo, la empresa Du Lich Viet suspendió todos los tours hacia Oriente Medio previstos para marzo y abril. En el caso de los viajes a Europa con tránsito en la región, la compañía está ajustando las rutas para evitar escalas en zonas sensibles.
Representantes del sector advirtieron que el conflicto podría reducir temporalmente el flujo de visitantes procedentes de Oriente Medio hacia Vietnam. No obstante, al tratarse de un mercado aún en fase de promoción, el impacto general es limitado por ahora. Sin embargo, una prolongación de la crisis podría afectar los flujos turísticos internacionales que dependen de conexiones aéreas en la región y elevar los costos operativos ante un eventual aumento del precio del combustible.
Expertos coinciden en que la actual coyuntura pone de relieve la necesidad de diversificar rutas aéreas y reducir la dependencia de un único centro de tránsito, al tiempo que exige fortalecer la gestión de riesgos, la capacidad de respuesta y la transparencia informativa para preservar la confianza del mercado y asegurar la sostenibilidad del sector turístico vietnamita.