De carácter anual, el evento tiene como propósito fortalecer el diálogo intercultural y dar a conocer las tradiciones de las naciones. Las diversas culturas dejan una huella imborrable a través de la música, la danza, la gastronomía y los trajes tradicionales.
En la apertura, Artem Azhgirevich, rector de la MADI, expresó el orgullo de la universidad por acoger a más de mil estudiantes extranjeros. Según afirmó, la comprensión y el intercambio cultural en la era de la globalización están difuminando las fronteras geográficas y creando un espacio cultural común para todos.
Azhgirevich destacó que el festival ofrece a los estudiantes la oportunidad de conocerse, interactuar y aprender sobre las culturas de los demás.
Por su parte, Pavel Shevtsov, subdirector de la Agencia de la cooperación de Rusia de Rossotrudnichestvo, destacó la importancia de preservar las tradiciones culturales para entendimiento entre las naciones.
El festival incluyó un espacio dedicado a la gastronomía tradicional y un programa artístico con la participación de representantes de embajadas y de estudiantes de Rusia, Vietnam, Kazajistán, Uzbekistán, Tayikistán, Kirguistán, Haití, Angola, Mozambique, Senegal, Malí, Congo y otros países.
El puesto de comida de los estudiantes vietnamitas cautivó a los asistentes con sus platos tradicionales, preparados con sofisticación y destreza y contentivos de los ricos sabores de su tierra natal.
En el programa cultural, los jóvenes se transformaron en “embajadores culturales”, presentando atractivas interpretaciones de canto, danza e instrumentos musicales tradicionales.
Antes, los líderes de la MADI se reunieron con representantes de las 16 embajadas participantes en el evento. Destacaron que la universidad valora altamente sus relaciones con las legaciones diplomáticas de los países cuyos estudiantes cursan estudios en Moscú.