El sismo, ocurrido a las 16:53 hora local, tuvo su epicentro a unos 100 kilómetros de tierra firme y provocó fuertes sacudidas en las prefecturas de Aomori, Iwate y Miyagi. Las autoridades japonesas activaron de inmediato una alerta de tsunami, con olas previstas de hasta tres metros. En la práctica, ya se han observado olas en varios puntos costeros; en el puerto de Kuji (Iwate), la primera alcanzó unos 80 centímetros.
Ante la emergencia, el Gobierno japonés ordenó la evacuación de cientos de miles de personas y advirtió sobre el riesgo de réplicas de gran intensidad en los próximos días, especialmente durante las primeras 48 a 72 horas.
La Embajada de Vietnam en Japón informó que mantiene contacto con organizaciones laborales en las áreas afectadas y confirmó que todos los trabajadores vietnamitas se encuentran en condiciones seguras. Informes preliminares de la comunidad académica y de estudiantes también apuntan a una situación estable, sin reportes de daños.
En Tokio, donde reside una amplia comunidad vietnamita, solo se registraron temblores leves, sin impacto significativo en la vida cotidiana.
Pese a ello, las autoridades japonesas insisten en no bajar la guardia ante la posibilidad de nuevas olas de tsunami, potencialmente de mayor altura.
En este contexto, la Embajada de Vietnam instó a sus ciudadanos, especialmente en las zonas costeras del noreste, a seguir estrictamente las indicaciones de las autoridades locales, evitar regresar a áreas de riesgo y mantenerse informados a través de canales oficiales. Asimismo, aseguró que continúa monitoreando la situación y está preparada para activar medidas de protección consular en caso necesario.