Ese día, en una conferencia presidida por el líder Nguyen Ai Quoc, el Partido Comunista de Indochina, el Partido Comunista de Annam y la Liga Comunista de Indochina se fusionaron en una única organización denominada Partido Comunista de Vietnam. Tras su fundación, y gracias a una acertada línea revolucionaria, el partido logró aglutinar y liderar a todo el pueblo en su lucha por la independencia y la libertad, avanzando progresivamente en la construcción de una vida próspera y feliz.
Durante los 96 años de dirección del Partido, nuestro pueblo, unido como un solo cuerpo, ha superado con valentía innumerables dificultades y desafíos para alcanzar grandes victorias: derrocó el régimen colonial, expulsó a los imperialistas invasores, preservó la integridad territorial, llevó a cabo con éxito la causa de la Renovación (Doi Moi) y construyó un país próspero, civilizado y feliz. La calidad de vida de la población ha mejorado y el prestigio y la posición de Vietnam en el ámbito internacional se han elevado cada vez más.
A lo largo de ese camino, el Partido siempre ha tenido al pueblo como raíz, ha considerado la felicidad del pueblo como su objetivo supremo, ha mantenido una estrecha vinculación con el pueblo y ha promovido la fuerza de la gran unidad nacional para superar todas las dificultades, transformar los desafíos en oportunidades y alcanzar logros de profundo significado histórico.
La práctica ha demostrado que el liderazgo del Partido es el factor decisivo de todas las victorias. Desde su nacimiento, el Partido ha contado con una línea política correcta, creativa y adaptada al contexto de la revolución vietnamita.
A través de las arduas etapas de lucha revolucionaria, de los difíciles períodos de construcción nacional, así como en el contexto de complejas e imprevisibles transformaciones geopolíticas y económicas mundiales, el Partido se ha forjado y renovado sin cesar para reforzar su combatividad en todas las circunstancias, siendo digno de la misión de liderar la revolución y merecedor de la confianza y el apoyo del pueblo.
Gracias a su liderazgo, la revolución vietnamita ha superado desafíos y dificultades, lo que ha consolidado la confianza del pueblo en su capacidad de liderazgo y ha aumentado su prestigio.
Orgullosos del glorioso Partido, expresamos nuestra infinita gratitud al Presidente Ho Chi Minh, gran maestro de la revolución vietnamita, fundador, líder y forjador de nuestro Partido. Recordamos eternamente las contribuciones y sacrificios de nuestros predecesores, héroes y mártires, así como de los hijos e hijas más distinguidos de la nación, que lucharon por la causa revolucionaria del Partido y del pueblo.
Para mantener viva la llama de la tradición, todo el Partido, todo el pueblo y todo el ejército nos comprometemos a defender los logros de la revolución, a perseverar en la política de independencia, autodeterminación, autosuficiencia y autosuperación, a mantenernos firmes en el camino hacia el socialismo, a impulsar de manera integral la renovación y a lograr nuevas proezas en la próxima etapa de desarrollo.
El XIV Congreso Nacional del Partido ha sido un éxito. El Congreso definió los siguientes objetivos para el período 2026-2030: mantener un entorno de paz y estabilidad, desarrollar el país de forma rápida y sostenible, elevar integralmente la calidad de vida del pueblo, fortalecer la autodeterminación y la autosuficiencia, avanzar con paso firme en la nueva era de la nación, cumplir con éxito la meta de que para 2030 Vietnam sea un país en desarrollo con una industria moderna y un ingreso medio-alto, lograr un crecimiento promedio anual superior al 10 % y materializar la visión de convertirse en 2045 en un país desarrollado de altos ingresos.
La magna cita también estableció un programa de acción que exige determinar correctamente las tareas, implementarlas con rapidez, llevarlas a cabo hasta el final y evaluarlas en función de resultados concretos.
El año 2026 es el primero de implementación de la resolución del XIV Congreso del Partido y será crucial para que las decisiones del Partido cobren vida y se sienten bases sólidas para alcanzar los hitos de desarrollo. Los ministerios, sectores, localidades y unidades deben estudiar y asimilar con presteza la resolución del XIV Congreso, convertir el programa de acción en proyectos y planes acordes a las condiciones reales de cada ámbito y territorio, y desplegar de manera decidida y metódica las resoluciones estratégicas del Comité Central, con el fin de lograr transformaciones claras y fundamentales que sirvan de base para un desarrollo sostenible.
Cada cuadro, militante y ciudadano debe esforzarse para convertir las resoluciones en acciones y resultados concretos y lograr un avance integral en todos los campos. Cada comité partidista debe renovarse y rectificarse continuamente como parte de un proceso de fortalecimiento íntegro y sólido, elevar su combatividad y reafirmar su papel de liderazgo y orientación de las masas con un espíritu proactivo, innovador y responsable.
Al celebrar la llegada de la primavera, el glorioso Partido y la nueva coyuntura histórica del país, todo el Partido, todo el pueblo y todo el ejército, con la fuerza de la gran unidad nacional y la aspiración de desarrollo, unimos esfuerzos y voluntades para cumplir con éxito los objetivos trazados, sentar bases firmes para la siguiente etapa y hacer realidad la aspiración de un Vietnam poderoso, próspero, civilizado y feliz a mediados del siglo XXI, capaz de estar a la altura de las grandes potencias del mundo, tal como lo deseó el querido Presidente Ho Chi Minh.