Marcando el principio de una nueva era de desarrollo nacional, el XIV Congreso Nacional del PCV constituye un evento político trascendental no solo para esta organización, sino para toda la nación, y un hito en el trayecto de desarrollo y construcción del socialismo de Vietnam. Los ciudadanos y militantes del Partido, tanto dentro como fuera del país, siguen el acontecimiento llenos de confianza en que sus directrices y decisiones abrirán una época de renovación y desarrollo integrales y vanguardistas.
El tema de la asamblea pone de realce el temple y la sabiduría del Partido y la voluntad de la nación: “Bajo la gloriosa bandera del Partido, aunar esfuerzos y consenso para culminar victoriosamente las metas de desarrollo nacional hasta 2030; reforzar la autonomía estratégica, el autofortalecimiento y la confianza, a la vez que progresar con firmeza en la era del engrandecimiento nacional, en pro de la paz, la independencia, la democracia, la prosperidad, la civilización, la felicidad y el avance persistente hacia el socialismo”.
Esmerados han sido los preparativos de esa cita magna partidista en todos los aspectos. La planificación del personal, la elaboración de borradores de documentos y las etapas de organización se han llevado a cabo con total seguridad, sistematicidad y eficacia.
Se espera que el congreso decida sabiamente las políticas para alcanzar las metas de desarrollo hasta 2030 y hacer realidad las visiones para 2045, así como delinear planes de acción capaces de guiar a cada sector, localidad e institución pública en sus quehaceres específicos. También definirá las orientaciones y estrategias de desarrollo nacional en la nueva era.
Hace casi 40 años, en 1986, el VI Congreso Nacional del Partido decidió poner en marcha la política de “Doi moi” (Renovación), especialmente en lo referente a la mentalidad económica y las relaciones exteriores. Su objetivo era eliminar las barreras que ralentizaban el crecimiento, sacar a la economía de la crisis, desarrollarla e integrarla, paso a paso, en la palestra internacional, y mejorar la calidad de vida de la población. Las acertadas decisiones adoptadas entonces han permitido a Vietnam mantenerse inquebrantable ante las convulsiones del acontecer político mundial, sortear riesgos y aprovechar las oportunidades de desarrollo.
En un corto espacio de tiempo tras el comienzo de la renovación, Vietnam –un país golpeado por la guerra, subdesarrollado y de escasos recursos– logró reanimar paulatinamente su economía, cubrir en lo fundamental sus necesidades alimentarias y exportar sus primeros lotes de arroz. Y de estar aislado y sometido a un embargo, logró establecer nexos diplomáticos con Estados de todo el mundo.
La práctica confirma la certeza y la creatividad de la política de “Doi moi”. Con el firme apoyo y la confianza del pueblo, dichos lineamientos han ayudado a conservar los frutos de la revolución y a generar resultados que sustentan un desarrollo sostenible. Nunca antes el país había tenido tanta ventaja, potencial, posición y prestigio como en la actualidad.
En casi 40 años de profundas reformas, el Partido ha construido y perfeccionado la teoría de la renovación, configurando un modelo sólido de socialismo en Vietnam. El Partido se renueva y perfecciona de manera constante, elevando su firmeza política, su inteligencia, su liderazgo y su combatividad, para guiar a la nación a superar todas las dificultades y desafíos.
El período 2020-2025, especialmente el último año, estuvo caracterizado por la exitosa ejecución de la Resolución del XIII Congreso Nacional del Partido. Desde el inicio del mandato, el país enfrentó numerosos retos, entre ellos la pandemia de Covid-19, el impacto del cambio climático, desastres naturales y tormentas recurrentes, así como tensiones geopolíticas mundiales que provocaron consecuencias económicas, interrupciones en las cadenas de suministro y afectaciones al empleo. Sin embargo, la voluntad, la resiliencia y las aspiraciones comunes hicieron que el Partido, el pueblo y el ejército se mantuvieran unidos, impulsaran la innovación, actuaran con determinación y aunaran esfuerzos para alcanzar resultados importantes y cumplir los objetivos y metas marcados por la resolución del congreso.
Se mantuvo la estabilidad macroeconómica, el tamaño de la economía se situó en el puesto 32 a nivel mundial y el ingreso per cápita superó los cinco mil dólares, lo que clasificó a Vietnam como país de renta media alta, cumpliendo así una de las tareas establecidas por el XIII Congreso Nacional del Partido. Las políticas de bienestar social se aplicaron de manera integral y coherente para garantizar que nadie se quedara atrás. El constante fortalecimiento de la defensa y la seguridad consolidó las bases de la estabilidad política y el desarrollo nacional. La red de relaciones exteriores se amplió y equilibró cada vez más, en consonancia con las exigencias del desarrollo del país en el nuevo contexto.
Con un alto nivel de consenso y determinación, todo el sistema político llevó a cabo la racionalización del aparato organizativo y la reorganización de las unidades administrativas, creando así nuevos espacios, potenciales y márgenes de desarrollo. Al mismo tiempo, se organizó el modelo de administración local de dos niveles, se reforzó la descentralización y se fortalecieron la capacidad de liderazgo, la gestión, la autonomía y la rendición de cuentas de las instancias de base para construir un gobierno facilitador del desarrollo y al servicio del pueblo. El Buró Político promulgó nueve resoluciones estratégicas destinadas a generar avances decisivos en múltiples ámbitos, consolidando las bases para que el país avanzara con rapidez y solidez en su proceso de desarrollo e integración.
Cada Congreso del Partido constituye un hito de gran relevancia. La decimocuarta edición reviste un significado aún más profundo, al celebrarse en un contexto mundial marcado por rápidos cambios, múltiples inestabilidades y una alta incertidumbre.
Con su gloriosa tradición, prestigio y experiencia de liderazgo acumulados durante 96 años al frente de la revolución vietnamita, estamos profundamente convencidos de que el Partido seguirá conduciendo con mano segura a la nación para lograr nuevas proezas en la nueva era de desarrollo, culminar con éxito la construcción del socialismo en Vietnam y edificar un país próspero y poderoso, con un pueblo feliz, capaz de situarse a la altura de las grandes potencias mundiales, tal y como anheló el presidente Ho Chi Minh.
El Partido, el pueblo, el ejército y los compatriotas en el exterior confían absolutamente en que los lineamientos y decisiones que se adopten en el XIV Congreso serán el resultado de la firmeza, la inteligencia y el espíritu de unidad, disciplina e innovación del país. Cuadros, militantes y ciudadanos están dispuestos a aunar esfuerzos para llevar a la práctica la Resolución del Congreso y avanzar victoriosamente en la nueva era de desarrollo.