Nguyen Tuan Khai, subdirector del Instituto de Energía Atómica de Vietnam (Vinatom), dependiente del Ministerio de Ciencia y Tecnología, explicó que la energía nuclear no se limita al personal encargado de operar una central, sino que requiere la participación coordinada de organismos de investigación, entidades reguladoras, equipos de soporte técnico, instituciones académicas y autoridades locales.
En este sentido, subrayó que el principal desafío no es únicamente formar operadores para futuras plantas nucleares, sino fortalecer las capacidades de todo el ecosistema nuclear nacional.
Durante la fase preparatoria del proyecto nuclear de Ninh Thuan, antes de 2016, el Grupo de Electricidad de Vietnam (EVN) envió a cerca de 400 funcionarios a Rusia y Japón para recibir formación en tecnología, operación y gestión de centrales nucleares, con el objetivo de sentar las bases del sector.
Sin embargo, según Chi Thanh, director de Vinatom, la formación de recursos humanos debe orientarse hacia la construcción de una fuerza laboral altamente calificada, capaz de responder a las exigencias de una industria tecnológica compleja y sujeta a los más altos estándares de seguridad.
Este personal requiere conocimientos interdisciplinarios que integren ciencia nuclear, ingeniería, tecnología y seguridad operativa. La preparación de los futuros operadores suele exigir al menos diez años de formación y experiencia, con bases sólidas en física nuclear, ingeniería eléctrica, automatización, ciencia de materiales, termodinámica, química, diseño, operación y evaluación económica de centrales nucleares.
Los expertos coinciden en que el desarrollo nuclear no se limita a cubrir la demanda de personal para las plantas, sino que implica la construcción de capacidades nacionales para un programa de largo plazo que se extenderá durante décadas.
El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) recomienda abordar este proceso como un programa nacional integral, que incluya un marco legal sólido, organismos reguladores, capacidad de investigación, infraestructura técnica, recursos humanos y mecanismos de seguridad para todo el ciclo de vida de la energía nuclear.
Tras la aprobación de las resoluciones sobre el desarrollo del proyecto nuclear de Ninh Thuan, el Primer Ministro dio luz verde al programa de formación y desarrollo de recursos humanos para la energía nuclear hasta 2035. No obstante, la reactivación del programa también plantea el desafío de reforzar la capacidad de gestión estatal, especialmente mediante el fortalecimiento de la Agencia para la Seguridad Radiológica y Nuclear.
Las evaluaciones indican que la estructura actual de dicho organismo aún no responde plenamente a las exigencias de la gestión de centrales nucleares. Las áreas de seguridad, protección, salvaguardias, evaluación técnica y respuesta ante incidentes no están todavía organizadas de forma integral conforme a los estándares internacionales, mientras que el sistema de apoyo técnico sigue siendo limitado.
El OIEA estima que la supervisión de la primera unidad nuclear requiere entre 100 y 150 especialistas, una cifra superior al personal actualmente disponible. Además, persisten carencias en áreas clave como física de reactores, termohidráulica, análisis probabilístico de seguridad, sistemas de control, materiales, geología y construcción.
El proyecto aprobado mediante la Decisión 624/QD-TTg en abril de 2026 busca reforzar la capacidad de la Agencia para la Seguridad Radiológica y Nuclear, con el objetivo de convertirla progresivamente en una autoridad reguladora plenamente dotada de recursos, competencias y capacidad técnica.
La preparación simultánea en inversión, recursos humanos y capacidad regulatoria demuestra que Vietnam concibe la energía nuclear no solo como la construcción de una central eléctrica, sino como un programa estratégico a largo plazo que abarca desde la construcción y operación de las instalaciones hasta su desmantelamiento y la gestión del combustible gastado.