El embajador hizo estas declaraciones en una reunión reciente con la prensa internacional en Nueva York, previa a la XI Conferencia de Examen de las Partes del Tratado sobre la No Proliferación de las Armas Nucleares.
El diplomático vietnamita, quien también es presidente designado de la conferencia, afirmó que el evento reviste especial importancia en medio de la compleja situación actual de la seguridad mundial, la creciente competencia estratégica entre las grandes potencias y los crecientes desafíos que enfrentan los mecanismos multilaterales de control de armas y desarme.
En el ámbito de la no proliferación nuclear, subrayó el papel de los mecanismos de salvaguardias, haciendo hincapié en que el derecho de los países a acceder a la tecnología nuclear con fines pacíficos debe garantizarse de conformidad con las normas de seguridad, protección y no proliferación.
El embajador también expresó su agradecimiento por la estrecha coordinación y el apoyo brindado por la Secretaría de la ONU durante el último período, y manifestó su esperanza de que el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, continúe respaldando la conferencia para que esta alcance un resultado sustantivo, equilibrado y basado en el consenso.
En una entrevista con la Agencia Vietnamita de Noticias, el secretario general provisional de la conferencia Christopher King, elogió los esfuerzos, los compromisos y las contribuciones activas de Vietnam a la no proliferación nuclear, el desarme y el uso pacífico de la energía nuclear.
Enfatizó que la designación de Vietnam como presidente de la conferencia refleja la confianza de la comunidad internacional en la capacidad del país para liderar, su espíritu de diálogo y su enfoque constructivo y eficaz ante cuestiones globales delicadas.
El tratado se firmó en 1968, entró en vigor en 1970 y actualmente cuenta con 191 Estados miembros.
Es uno de los tratados internacionales fundamentales del actual orden de seguridad mundial, basado en tres pilares principales: prevenir la proliferación de armas nucleares, promover el desarme nuclear y garantizar el derecho al uso pacífico de la energía nuclear.