Tras la guerra, la provincia —actualmente incluye los antiguos territorios de Quang Tri y Quang Binh— quedó gravemente contaminada por artefactos explosivos sin detonar, con unas 620 mil hectáreas afectadas, lo que representa riesgos persistentes para la población y obstaculiza el desarrollo socioeconómico. De esta superficie, el área correspondiente a la antigua provincia de Quang Tri representa unas 390 mil hectáreas (81 por ciento), y la de Quang Binh abarca aproximadamente 230 mil hectáreas.
Aunque la guerra terminó hace décadas, el peligro persiste. En octubre de 2025, se registró una fuerte explosión causada por restos de munición en un campo de la aldea de Le Xuyen, en la comuna de Nam Cua Viet, lo que obligó a una rápida intervención del Centro de Acción contra Minas de la provincia (QTMAC).
Desde que se convirtió en la primera localidad de Vietnam autorizada a cooperar con organizaciones extranjeras en proyectos de acción contra minas en 1996, Quang Tri ha recibido un apoyo constante de organizaciones no gubernamentales internacionales, entre ellas Norwegian People’s Aid (NPA), Mines Advisory Group (MAG), PeaceTrees Vietnam y Project RENEW.
Las operaciones recientes reflejan avances concretos. Tras seis meses de trabajo de campo, los equipos de NPA completaron estudios técnicos en la comuna de Phong Nha, cubriendo más de 15,7 millones de metros cuadrados e identificando 56 áreas peligrosas confirmadas que abarcan más de 34,7 millones de metros cuadrados para su futura limpieza. Se detectaron y eliminaron de forma segura un total de 607 artefactos explosivos, incluidos 523 submuniciones.
MAG también ha desempeñado un papel clave en la reducción de riesgos diarios para las comunidades. Solo en 2025, limpió 31,2 kilómetros cuadrados de terrenos contaminados en Quang Tri, gestionó de forma segura más de nueve mil 700 artefactos explosivos y llevó a cabo 581 misiones de eliminación. Sus programas de educación sobre riesgos llegaron a más de 14 mil 600 personas, mientras que más de 12 mil 300 se beneficiaron directamente de la limpieza de terrenos.
Para los habitantes locales, cada zona despejada representa una nueva esperanza. Cada artefacto retirado elimina un peligro oculto, mientras que cada metro cuadrado de tierra segura crea oportunidades para medios de vida, vivienda y educación, afirmó Nguyen Van Sinh, residente de la comuna de Trieu Phong.
Las labores de desminado también han contribuido a proteger sitios históricos. En la Ciudadela Antigua de Quang Tri, sitio relicto nacional especial, MAG despejó más de 135 mil metros cuadrados y eliminó de forma segura 325 artefactos explosivos, garantizando la seguridad de visitantes y personal y preservando su valor histórico.
El subdirector del Centro de Acción contra Minas de Quang Tri, Dinh Ngoc Vu, señaló que cerca de 60 mil hectáreas de terreno en la provincia han sido limpiadas de contaminación por UXO, con más de 925 mil artefactos explosivos destruidos de forma segura. Los programas de educación sobre riesgos han alcanzado a casi 900 mil personas.
A pesar de esos logros, persisten desafíos como la inestabilidad de la financiación —dependiente en gran medida de la ayuda internacional—, avances desiguales en algunas áreas y limitaciones en la coordinación, el intercambio de datos y los recursos humanos. El apoyo a las víctimas también requiere una mayor integración con las políticas de bienestar social.
En el marco del programa provincial de acción contra minas para el periodo 2026–2035, la provincia aspira a reforzar integralmente la capacidad de su centro especializado; intensificar la cooperación con gobiernos extranjeros, organizaciones internacionales y socios nacionales para movilizar mejor los recursos financieros y técnicos; y aplicar tecnologías avanzadas para acelerar los trabajos de estudio y limpieza. También se dará prioridad a la eliminación total de las áreas peligrosas confirmadas y al fortalecimiento de la divulgación sobre la densidad de contaminación de artefactos.
La provincia también intensifica la educación sobre riesgos, especialmente entre niños y agricultores en zonas de alto riesgo, al tiempo que refuerza el apoyo a las víctimas mediante asistencia para medios de vida, formación profesional y servicios de salud.
Para 2035, Quang Tri aspira a convertirse en una “provincia segura”, con todas las áreas contaminadas por submuniciones completamente despejadas, sin accidentes causados por explosivos debido a la falta de concienciación para 2030, y con todas las víctimas y sus familias teniendo acceso a servicios de apoyo, garantizando así una vida más segura y un desarrollo sostenible para su población.