Tal exhortación fue dada por el máximo dirigente vietnamita durante su reunión de trabajo con la Oficina Presidencial para evaluar los resultados de su labor reciente y orientar las tareas para el próximo período.
To Lam reconoció los esfuerzos de la Oficina en el mandato anterior, asegurando un servicio eficaz al Presidente y al Vicepresidente del país, y contribuyendo al cumplimiento de las funciones y prerrogativas establecidas por la Constitución y la ley.
En el nuevo contexto, señaló, las demandas sobre la labor de asesoramiento, coordinación y recopilación de información se han elevado, exigiendo que la maquinaria administrativa opere de manera unificada, fluida, oportuna y eficiente.
To Lam enfatizó la necesidad de diferenciar claramente las funciones del Partido y del Estado, asegurando conexión sin confusión de roles y unidad sin superposición.
Respecto a las directrices futuras, To Lam pidió a la Oficina del Presidente fortalecer la capacidad de previsión, gestión de datos y control de procesos.
Asimismo, instó a innovar en los sistemas de informes, estandarizar los productos de salida y clasificar claramente los distintos grupos de trabajo.
Una tarea central señalada fue completar rápidamente el mecanismo de coordinación entre la Oficina del Presidente y otras entidades relacionadas, especialmente en el contexto en que el Secretario General también ocupa el cargo de Presidente del país. La coordinación debe garantizar puntos de contacto claros, competencias precisas y evitar niveles intermedios innecesarios.
En cuanto a la organización interna, la Oficina debe revisar y reorganizar el personal y los puestos vinculados a sus funciones y tareas, así como establecer mecanismos de asignación razonables para atender al Vicepresidente.
Destaca además la instrucción de elevar el nivel de las tareas relacionadas con el ámbito jurídico, judicial y los derechos ciudadanos, áreas que impactan directamente en la confianza social y requieren procedimientos estrictos, datos completos y alta responsabilidad, evitando errores o influencias externas.
La Oficina del Presidente también debe mantener los estándares y la reputación del Estado en recursos humanos, protocolos internacionales y otorgamiento de distinciones; impulsar la digitalización, fortalecer la seguridad de la información y mantener la disciplina administrativa.
To Lam subrayó la necesidad de formar un equipo de funcionarios con capacidad de análisis, síntesis, crítica y trabajo interdepartamental, así como de potenciar el papel de liderazgo integral del Comité del Partido en la mejora del asesoramiento, la innovación de métodos de trabajo y el mantenimiento de la disciplina interna.