El Informe sobre la Economía Privada de Vietnam 2025, publicado por la Cámara de Comercio e Industria de Vietnam (VCCI), revela que el 75,5 por ciento de las empresas no puede obtener préstamos si carece de garantías colaterales.
Además, el 56,3 por ciento de las empresas opinan que las tasas de interés y las condiciones de financiamiento siguen siendo menos favorables que las aplicadas a las estatales, mientras el 45 por ciento de ellas quejan de procedimientos complejos y la persistencia de costos informales.
Esto demuestra que las barreras no se limitan al ámbito financiero, sino también al mecanismo de acceso al crédito.
Según la Asociación de Pequeñas y Medianas Empresas de Vietnam, la mayoría de las Pymes enfrenta dificultades debido a la falta de activos para hipotecar, historiales crediticios débiles y expedientes financieros que no cumplen plenamente los requisitos bancarios.
En un contexto en el que las Pymes desempeñan un papel cada vez más importante en la economía nacional, la necesidad de renovar los métodos de concesión de crédito se vuelve urgente.
El profesor Nguyen Trong Hoai, de la Universidad de Economía de Ciudad Ho Chi Minh (UEH), propuso que Vietnam tome como referencia modelos de finanzas abiertas sustentados en datos digitales aplicados en otros países.
Por su parte, Nguyen Ngoc Hoa, presidente de la Asociación Empresarial de Ciudad Ho Chi Minh (HUBA) sugirió desarrollar más el mercado de capitales para que las grandes empresas cuenten con alternativas de financiamiento fuera del sistema bancario, liberando así espacio crediticio para las Pymes.
En la práctica, varios bancos ya han comenzado a modificar su enfoque. En la industria del plástico, un sector con alta demanda de capital circulante y dominado por empresas pequeñas y medianas, VPBank informó que está pasando de un modelo basado principalmente en garantías hipotecarias hacia uno centrado en la evaluación del plan de negocios, el flujo de caja y la capacidad operativa de las empresas.
La entidad ha puesto en marcha paquetes de crédito flexibles respaldados por mercancías, pedidos, contratos de venta o préstamos sin garantía basados en proyectos empresariales.
Según Hoang Trung Hieu, director del Centro de Estrategia de negocios y desarrollo de productos para Pymes de VPBank, el banco puede utilizar resinas plásticas, pedidos de exportación o contratos comerciales como base para otorgar crédito, siempre que comprenda claramente la operación de la empresa.
En el primer trimestre de 2026, la cartera crediticia destinada al segmento PYME de VPBank aumentó un 8,4 por ciento, precisó.
En el caso de las microempresas, SeABank señaló que muchos negocios familiares recientemente convertidos en empresas enfrentan dificultades debido a su corta “vida jurídica”.
Por ello, el banco diseñó paquetes de préstamos específicos para empresas con apenas tres meses de actividad, ofreciendo financiamiento de capital de trabajo de hasta 36 meses, créditos para expansión de hasta 120 meses y préstamos inmobiliarios destinados a producción y negocios de hasta 300 meses.
Los grandes bancos también están ampliando su papel en el apoyo a las empresas. Vietcombank afirmó que no solo proporciona capital, sino también asesoría financiera, gestión de flujo de caja y apoyo dentro de las cadenas de suministro.
Gracias al seguimiento de los flujos financieros reales, la entidad cuenta con mayores bases para conceder crédito sin depender exclusivamente de las garantías.
De manera similar, Agribank está transitando gradualmente hacia modelos de financiamiento basados en flujo de caja y planes de producción, especialmente en el sector agrícola.