Esto supone un importante aliento para que la nación sudesteasiática continúe estandarizando la capacidad operativa del sector inmobiliario conforme a normas internacionales cada vez más exigentes.
En este contexto, el modelo de Gestión Integrada de Instalaciones (IFM, por sus siglas en inglés) emerge como una solución estratégica destinada a reducir las emisiones de carbono, optimizar los costos operativos y mejorar la experiencia de los inquilinos.
El informe de Savills evalúa las perspectivas económicas de 245 ciudades hasta 2035, sobre la base de indicadores clave como el crecimiento del Producto Interno Bruto, el nivel de acumulación de riqueza personal, la tasa de dependencia demográfica y los flujos migratorios.
Los resultados obtenidos por Vietnam se deben a la sinergia entre flujos de inversión extranjera directa de alta calidad, inversiones sostenibles en infraestructura y ventajas demográficas. En la clasificación regional, Ciudad Ho Chi Minh destaca como la segunda urbe con mayor ritmo de crecimiento, mientras Hanói ocupa el quinto lugar gracias a una estrategia bien estructurada de inversión en infraestructura y a la rápida expansión de la clase media.
La evaluación también consolida la creciente competitividad de Vietnam y evidencia las perspectivas de crecimiento a largo plazo en diversos segmentos del mercado inmobiliario.
El posicionamiento de Vietnam como uno de los principales centros de crecimiento de la región de Asia y el Pacífico valida su atractivo para las empresas internacionales, lo que impulsa la demanda de espacios de oficinas y actividades comerciales por parte de arrendatarios regionales y globales.
No obstante, junto con las oportunidades de expansión, aumenta la complejidad de la gestión operativa. A medida que las carteras de oficinas en alquiler se amplían y se dispersan geográficamente, aumentan las exigencias en materia de cumplimiento ASG (Ambiental, Social y de Gobernanza), transparencia de costes, garantía de una calidad uniforme en los servicios y disponibilidad de datos operativos fiables.
Por ello, la eficiencia operativa se está convirtiendo en una prioridad fundamental, no solo para respaldar el crecimiento, sino también para garantizar que las oficinas cumplan con los estándares internacionales en un mercado de rápido desarrollo.
El modelo IFM permite integrar todas las actividades de gestión operativa en un único sistema, con un socio responsable del rendimiento general, la coordinación integral de proveedores y la elaboración de informes transparentes en todas las ubicaciones.
Gracias a ello, las empresas arrendatarias obtienen una visión más clara, un mejor control y la tranquilidad necesaria para ampliar sus operaciones.
Según Luca Vadala, director nacional de Desarrollo de Negocios de Servicios Integrados de IFM de Savills Vietnam y acreditado LEED Green Associate, la gestión operativa debe considerarse una inversión estratégica, y no solo una función de apoyo técnico.
Señaló que, en mercados de rápido crecimiento como Vietnam, el desafío de los arrendatarios ya no radica en encontrar espacios de oficina, sino en garantizar que estos puedan operar al ritmo y conforme a los estándares de crecimiento de las empresas. Cuando las carteras de oficinas se expanden, la capacidad operativa se convierte en un factor diferenciador, indicó.
Asimismo, afirmó que los modelos integrados como IFM ayudan a las empresas a pasar de una gestión reactiva en ubicaciones aisladas hacia un enfoque coherente, transparente y escalable en todo el sistema.
En un contexto en que Vietnam reafirma su posición como uno de los principales polos de crecimiento de APAC, se prevé que la aplicación de soluciones integradas y estandarizadas de gestión desempeñe un papel cada vez más relevante en el fortalecimiento de la capacidad de adaptación y la competitividad global del mercado inmobiliario.