Consolidar y encauzar la fuerza de la gran unidad nacional

El Frente de la Patria de Vietnam (FPV) inauguró esta mañana en Hanói su XI Congreso Nacional, correspondiente al período 2026-2031.

Vista de la sesión preparatoria del XI Congreso Nacional del Frente de la Patria de Vietnam. (Foto: Nhan Dan)
Vista de la sesión preparatoria del XI Congreso Nacional del Frente de la Patria de Vietnam. (Foto: Nhan Dan)

El Frente de la Patria de Vietnam (FPV) inauguró esta mañana en Hanói su XI Congreso Nacional, correspondiente al período 2026-2031.

La cita se produce poco después del rotundo éxito del XIV Congreso Nacional del Partido Comunista de Vietnam (PCV) y de las elecciones de diputados a la Asamblea Nacional de la XVI legislatura, así como de los miembros de los Consejos Populares de todos los niveles para el mandato 2026-2031. También coincide con el primer año de aplicación del nuevo modelo de organización del Frente y de la Resolución de su X Congreso.

Con este acontecimiento político de gran envergadura, en el que confluyen la voluntad y las aspiraciones de todos los estratos de la población, se espera el inicio de un ciclo de actividad a la altura de la posición y la responsabilidad encomendadas al FPV, la mayor organización de masas del país, en un contexto en el que ha culminado la reorganización de entidades sociopolíticas y asociaciones de masas.

Al repasar el glorioso trayecto de la nación, especialmente los más de 40 años de perseverante aplicación de la política “Doi moi” (Renovación), puede afirmarse con orgullo que el Frente de la Patria siempre ha sido un sólido puente entre el Partido, el Estado y el pueblo, desempeñándose como principal promotor y núcleo político a la hora de consolidar y encauzar la inmensa fuerza de la gran unidad nacional. Bajo ese techo común, cada segmento de la población ha probado ser irreemplazable.

Bajo el liderazgo sabio y absoluto del PCV, el Frente ha operado con creciente eficacia, enfoques profundos y visiones sostenibles. Cuanto más arduo era el camino de la revolución, más se flexibilizaba e innovaba la entidad para fortalecer progresivamente la gran unidad nacional, lo que la convierte en una heredera capaz de alcanzar los grandes objetivos planteados para el país.

Ni siquiera los tiempos más complicados han podido ensombrecer lo conseguido por el FPV, especialmente en lo referente a la labor de divulgación y movilización del consenso ciudadano sobre la reestructuración administrativa y el despliegue del gobierno local de dos niveles, ni han podido impedir que realizara aportaciones decisivas a las últimas elecciones generales y a la supervisión y crítica sociales. El Frente ha sido ejemplar en la racionalización del aparato estatal, al tiempo que ha estado al tanto de las situaciones a nivel de base, en aras de poner los cimientos para que el nuevo gobierno se establezca y funcione con eficiencia.

Por resplandecientes que sean esos logros, ha de admitirse con franqueza que hay obstáculos por delante. Un sector de la población aún afronta difíciles condiciones de vida, sobre todo en zonas remotas o habitadas por minorías étnicas. La brecha entre ricos y pobres se ensancha, mientras los retos no convencionales se tornan cada vez más graves, complicados e impredecibles. La degradación moral de algunos funcionarios y miembros del Partido ha debilitado la confianza del pueblo. Además, persisten los intentos de las fuerzas hostiles por distorsionar y socavar el bloque de gran unidad nacional.

La actual era ha sido testigo de la consolidación organizativa del Frente de la Patria con la creación del Comité del PCV en este y en las agencias centrales, encargado de liderar directamente las organizaciones políticas y sociales y las asociaciones de masas. Este gesto, que forma parte del esfuerzo del Partido y del Estado por consolidar el sistema político, ha otorgado al Frente de la Patria una mayor relevancia, pero también le ha impuesto exigencias urgentes.

Por tanto, la misión de aglutinar a las masas no puede limitarse a acciones superficiales, sino que debe abordar los problemas apremiantes a nivel de base. Su eficacia debe medirse por la satisfacción y el bienestar de los ciudadanos.

Aprovechando las ventajas que ofrece la transformación digital, el Frente debe mantener un vínculo permanente e inseparable con la ciudadanía, siguiendo de cerca las opiniones y aspiraciones expresadas tanto en sus localidades como en el ciberespacio. También es imperativo mejorar la supervisión y la crítica sociales para cumplir con su función de representar y proteger los derechos legítimos de la ciudadanía, así como de vigilar la conducta moral, el estilo de vida y la actuación de los dirigentes, funcionarios y miembros del partido.

El trabajo de crítica social debe planificarse con antelación. Las grandes campañas de movilización deben ceñirse a los objetivos nacionales de transformación digital, transición ecológica, desarrollo de la economía circular y reducción sostenible de la pobreza.

Responsabilidades tan enormes solo podrán cumplirse en manos de una plantilla compacta y eficiente. Aunque entrañan desafíos, la fusión y la reestructuración del sistema gerencial han sido una oportunidad para que el FPV se estabilice internamente, se dote de un mecanismo de coordinación más transparente y cadenciosa, así como que forme un contingente de cuadros con mayor firmeza política y devoción, quienes “respetan, se acercan y comprenden al pueblo, aprenden del pueblo y actúan con responsabilidad hacia ellos”.

Vietnam vislumbra oportunidades, desafíos y perspectivas históricas. En este contexto, los documentos del XIV Congreso Nacional del PCV realzan la fuerza de la gran unidad nacional y ponen énfasis en la necesidad de continuar renovando el contenido y los métodos de operación del Frente de la Patria, así como de robustecer su protagonismo en la esfera política y el papel de los entes sociopolíticos en la promoción del derecho del pueblo a ser dueño.

Existe la certeza de que el Frente, bajo la bandera del Partido y a través de una institucionalización racional y eficaz, propulsará el barco de la Revolución nacional hacia nuevos horizontes de desarrollo, prosperidad y felicidad.

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