Fe y aspiración

Mañana, 15 de marzo, más de 78 millones de corazones en todo Vietnam latirán al unísono cuando sus ciudadanos acudan a las urnas para ejercer un derecho y deber sagrados: elegir a los diputados que integrarán la Asamblea Nacional en su XVI legislatura y a los miembros de los Consejos Populares para el período 2026-2031.

Conjuntos de carteles sobre la jornada de elecciones generales engalanan plazas, glorietas y espacios públicos de concentración masiva.
Conjuntos de carteles sobre la jornada de elecciones generales engalanan plazas, glorietas y espacios públicos de concentración masiva.

Se trata de un acontecimiento político de enorme relevancia y una gran fiesta para toda la nación, que refleja el derecho de los ciudadanos a ser partícipes de la construcción y perfeccionamiento del Estado de derecho socialista, del pueblo, por el pueblo y para el pueblo.

El Buró Político del Comité Central del Partido Comunista de Vietnam promulgó la Directiva 46-CT/TW fechada el 16 de mayo de 2025, que instruye sobre la elección de diputados a la Asamblea Nacional de la XVI legislatura y de miembros de los Consejos Populares de diferentes niveles para el período 2026-2031. La realización de estos comicios de manera que se garanticen la democracia, la legalidad, la seguridad y la frugalidad se considera un requisito político para este año.

Ese órgano rector, junto con el Secretariado del Comité Central del Partido, también emitió la Conclusión 03-KL/TW fechada el 23 de febrero de 2026 sobre el seguimiento de la citada directiva.

En retrospectiva, se contempla un panorama vívido sobre la concienzuda y metódica preparación para el acontecimiento. El sistema político ha demostrado un alto grado de concentración, con el máximo sentido de responsabilidad y determinación, a lo largo de estos días previos al histórico domingo.

El trabajo de supervisión e inspección se despliega desde temprano, de manera sistemática y con enfoques claros, a fin de aprovechar los papeles de guiar, revisar y agilizar. De este modo, se garantizan el respeto a las normas, la seguridad, la democracia y el cronograma del proceso electoral. El hecho de que las actividades de esta categoría se hayan llevado a cabo de manera jerárquica y en consonancia con cada etapa, con el fin de detectar y solventar con prontitud los fallos, contribuye a mejorar el orden y la calidad de las elecciones a nivel de base.

A través de las apretadas agendas de los máximos dirigentes del Partido y del Estado, la participación entusiasta de las autoridades y los funcionarios de todos los niveles inmediatamente después de las celebraciones por el Año Nuevo Lunar del Caballo, y de la reciente reunión de revisión encabezada por el presidente de la Asamblea Nacional y del Consejo Electoral Nacional, se infiere un mensaje: ¡Están creadas las condiciones óptimas para la fiesta de toda la nación!.

Ha sido impresionante la labor de preparación y coordinación cadenciosa tanto a nivel central como en las localidades. Fueron creados con antelación 34 comités electorales provinciales, más de tres mil 300 comunales, 182 juntas para la elección de diputados a la Asamblea Nacional y cerca de 72 mil 200 entes de votación. Estos organismos están funcionando con eficacia hasta el momento y están listos para llevar las urnas a las zonas más remotas y de difícil acceso.

Otra impronta la constituye la inédita composición de los candidatos, con 864 ciudadanos compitiendo en 182 circunscripciones. En esencia, se ha logrado una representación de estratos sociales, gremios y regiones, tal y como solicitó el secretario general del Partido, To Lam: “Nos esforzamos por alcanzar la cantidad y estructura de candidatos, pero debe anteponerse la calidad”.

Los datos revelan que las mujeres representan el 45,37 por ciento de los candidatos, las personas pertenecientes a minorías étnicas un 21,76 por ciento, y los menores de 40 años alrededor de 21,64. Conviene destacar que por primera vez hay cinco candidatos autonominados.

Además de la calidad, la cantidad de candidatos ha mejorado gracias a los miles de encuentros con los electores y a los talleres para los que se postulan por primera vez. En comparación con las elecciones anteriores, estas destacan por las novedades introducidas en la organización, los métodos de implementación y los requisitos que deben cumplir los candidatos.

Particularmente, se ha ajustado la autoridad para determinar las zonas electorales y los organismos encargados de los comicios en tanto correspondan con el modelo de gobierno local de dos niveles. El requisito consiste en fomentar la transparencia y la interacción en los métodos de movilización, y hacer más efectivo el contacto con el electorado conforme a la normativa general.

El orden social y la seguridad durante las elecciones revisten una importancia primordial. Las fuerzas competentes se han coordinado estrechamente en aras de prevenir cualquier situación imprevista o inesperada. La labor de divulgación se implementa con dinamismo, “desde temprano y desde lejos”, a fin de hacer llegar información precisa y oportuna a todos los segmentos de la población. El oportuno manejo de noticias distorsionadas en el ciberespacio ha contribuido a conservar la fe del pueblo en el liderazgo del Partido y en la superioridad del sistema político.

Una atmósfera jubilosa se va extendiendo por todo el país, tanto en las ciudades como en las zonas rurales. ¡Las elecciones devendrán una celebración de la voluntad, la unidad nacional y la solidaridad entre compatriotas! ¡Cada papeleta en la mano representa la fe, el afecto y la responsabilidad del votante hacia las futuras generaciones!

Se espera que cada voto transmita el anhelo de construir un Vietnam fuerte y próspero, a la altura de las potencias de todos los continentes, tal y como deseó el querido Presidente Ho Chi Minh.

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