Vietnam aprueba plan de desarrollo socioeconómico 2026-2030 con meta de crecimiento superior al 10 por ciento anual

La Asamblea Nacional de Vietnam aprobó hoy, en la sesión de clausura de su primer período de la XVI Legislatura, tres resoluciones clave que delinean la estrategia de desarrollo del país para el período 2026-2030, centradas en el crecimiento económico, la estabilidad financiera y el impulso a la inversión pública.

Durante una reunión en el primer período de sesiones de la Asamblea Nacional de la XVI Legislatura. (Foto: VNA)
Durante una reunión en el primer período de sesiones de la Asamblea Nacional de la XVI Legislatura. (Foto: VNA)

Con el voto unánime de los diputados presentes, el Parlamento dio luz verde al Plan de desarrollo socioeconómico quinquenal, que fija como objetivo un crecimiento promedio del Producto Interno Bruto (PIB) de al menos el 10 por ciento anual.

La estrategia combina expansión económica con estabilidad macroeconómica, control de la inflación y mejora sostenida del bienestar de la población. Para 2030, Vietnam aspira a consolidarse como una economía en desarrollo con industria moderna, ingresos medios-altos y presencia entre las 30 mayores economías del mundo.

El plan fija una amplia batería de indicadores: PIB per cápita de 8.500 dólares; crecimiento del índice de producción industrial (IIP) del 11-12 por ciento anual; tasa de localización en industrias clave del 40-45 por ciento; y una posición entre los tres primeros países de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (Asean) en el Índice de Competitividad Industrial (CIP).

Asimismo, el sector manufacturero deberá representar el 28 por ciento del PIB, mientras que las importaciones crecerán entre un 12 por ciento y un 13 por ciento anual. Vietnam aspira además a situar su entorno de negocios entre los tres mejores de la Asean y entre los 30 primeros del mundo antes de 2028.

En el ámbito social, se prevé recibir entre 45 y 50 millones de turistas internacionales, elevar la esperanza de vida a 75,5 años, aumentar la proporción de trabajadores cualificados al 35-40 por ciento y reducir la pobreza multidimensional entre 1 y 1,5 puntos porcentuales anuales. El Índice de Desarrollo Humano (IDH) se proyecta en 0,8.

Para alcanzar estos objetivos, la resolución subraya la necesidad de perfeccionar las instituciones, transformar el modelo de crecimiento, reestructurar los sectores económicos y desarrollar nuevas formas de economía. También pone el acento en el impulso a la ciencia, la tecnología, la innovación y la transformación digital, junto con la construcción de una cultura nacional avanzada y el desarrollo integral del capital humano.

El documento incluye, además, prioridades como la modernización del sistema educativo, el desarrollo de infraestructuras estratégicas, la promoción de la urbanización y la articulación regional, así como la gestión sostenible de los recursos naturales y la adaptación al cambio climático. A ello se suman el fortalecimiento de la defensa y la seguridad, y la implementación de una política exterior independiente, autónoma y multilateral.

En paralelo, el Legislativo aprobó el plan financiero nacional, orientado a construir unas finanzas públicas eficientes, transparentes y sostenibles. Se prevé que los ingresos presupuestarios alcancen unos 16,4 billones de dongs (623,16 mil millones de dólares) en el quinquenio, con una tasa de movilización equivalente al 18 por ciento del PIB y un peso de los ingresos internos del 87-88 por ciento. El gasto total se estima en 21,2 billones de dongs (casi 805,55 mil millones de dólares), con un déficit medio cercano al 5 por ciento del PIB, manteniendo la seguridad de la deuda pública.

Por su parte, el plan de inversión pública a mediano plazo busca mejorar la eficiencia del gasto y reforzar su papel como motor del crecimiento. La inversión pública representará entre el 20 por ciento y el 22 por ciento del total de la inversión social, con una meta de desembolso superior al 95 por ciento y una reducción de al menos el 30 por ciento en el número de proyectos respecto al período 2021-2025, priorizando aquellos de alto impacto económico y social.

Las resoluciones aprobadas establecen así un marco integral para impulsar un crecimiento rápido y sostenible, reforzar la resiliencia económica y elevar la posición de Vietnam en el escenario internacional durante la próxima década.

VNA
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