Esta, la segunda visita al extranjero del máximo dirigente de Vietnam en 2026, se produce poco después de que la Asamblea Nacional eligiera un nuevo aparato directivo estatal y es la primera de un secretario general del PCV y presidente de Vietnam a la India. Cargado de especial significado, el periplo marca un hito en las relaciones bilaterales y contribuye a elevar a nuevas alturas la Asociación Estratégica Integral Vietnam-India, haciéndola más floreciente, sólida y de mayor profundidad estratégica.
Los vínculos entre Vietnam y la India se fundamentan en una rica historia de perdurables interacciones y cohesión en materia de cultura y religión, de las cuales la prevalencia del budismo en el país indochino es un epítome. El entendimiento mutuo y los sentimientos de amistad, sinceridad y fiabilidad entre ambos pueblos han sido cultivados a lo largo del tiempo pese a los retos que supone la fluctuante coyuntura en cada nación y región.
Gracias a los incansables esfuerzos de generaciones de líderes y ciudadanos, esas relaciones se han convertido en un valioso bien común y en gran motivo de orgullo para ambas naciones. Vietnam guarda con enorme aprecio la mano tendida por la India durante su lucha por la independencia y la libertad, así como la ayuda recibida en su actual proceso de desarrollo socioeconómico.
A más de medio siglo desde su formalización en 1972, los nexos binacionales han dado saltos agigantados para beneficio de sus gentes. Ambos países están a punto de entrar en una etapa de desarrollo en la cual aspiran a convertirse en naciones desarrolladas. En ese contexto adquiere una extrema importancia que continúen acompañándose y fomentado la cooperación y la solidaridad, como corresponde a amigos tradicionales.
Este año marca un jalón en la resplandeciente historia de amistad y cooperación entre Vietnam y la India: el décimo aniversario de su Asociación Estratégica Integral. En el último decenio las relaciones binacionales han sido un paradigma de cooperación estable y enérgica en la región del Indo-Pacífico. Ambas partes han consolidado las bases de su colaboración al mantener el intercambio de delegaciones de todos los niveles, implementar con eficacia los mecanismos compartidos y firmar múltiples acuerdos. Cabe destacar la cooperación en materia de defensa y seguridad, un pilar estratégico de los nexos bilaterales.
En el plano económico, la India es el octavo mayor socio comercial de Vietnam, mientras tiene a este como su vigesimoprimero más importante a nivel mundial y cuarto entre los miembros de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático.
El comercio bidireccional se ha multiplicado por 2,5 desde el establecimiento de la Asociación Estratégica Integral. En 2025 rindió 16,4 mil millones de dólares, un incremento interanual del 10,5 por ciento.
Hasta finales de 2025, la India tenía en ejecución 473 proyectos en Vietnam, valorados en 1,1 mil millones de dólares. Entretanto, el conglomerado vietnamita Vingroup opera una fábrica de vehículos eléctricos en el estado indio de Tamil Nadu.
También se reportan apreciables resultados en los campos de ciencia y tecnología, educación y formación, cultura e intercambios pueblo a pueblo. En 2025 viajaron a Vietnam cerca de 800 mil indios, casi cuatro veces más que en 2019. El Estado surasiático concede 180 becas anuales de corta y larga duración a estudiantes vietnamitas, además de asignar fondos y expertos para el trabajo de conservación y restauración de las torres cham del yacimiento de My Son.
La cooperación en ciencia y tecnología recibe nuevos impulsos en terrenos de interés mutuo, tales como la innovación, la robótica, el emprendimiento, la energía nuclear y la biotecnología. Ejemplos de estos son la rúbrica de numerosos pactos y la creación del Comité Mixto de Cooperación en Energía Atómica, cuya meta es el uso pacífico de la energía nuclear.
Coincidente con el décimo aniversario de la Asociación Estratégica Integral, la visita del secretario general del PCV y presidente de Vietnam, To Lam, reafirma la vitalidad perenne de la amistad tradicional y la cooperación bilateral. A la vez, suma un brillante capítulo a las relaciones bilaterales.
Igualmente, evidencia el peso que conceden los líderes vietnamitas a las relaciones con la India y su determinación de elevarlas en beneficio de ambos pueblos, en un contexto en que tanto Hanói como Nueva Delhi están fortaleciendo su posición e influencia en la región del Indo-Pacífico.