El producto está concebido como un portador de valores patrimoniales y experiencias de viaje. Gracias a la tecnología NFC, los usuarios pueden interactuar con los puestos de información de los lugares que visitan con solo un toque, lo que les permite consultar datos históricos y registrar su paso por el lugar.
De momento, en el pasaporte se incluyen el Museo de los Vestigios de Guerra, el de Ciudad Ho Chi Minh y el del Pho (icónica sopa de fideos vietnamita).
El nuevo enfoque consiste en utilizar la tecnología para contar la historia del patrimonio sin alterar su valor original. De este modo, los destinos cuentan con otra forma de interacción con el público, especialmente con los jóvenes, que están acostumbrados a las plataformas digitales.
Los desarrolladores del pasaporte lo definen como un recorrido cultural donde cada emplazamiento, objeto e historia sea un escaparate a la mayor metrópoli del país.
También planean diseñar formas de conocer el patrimonio nacional adecuadas a la demanda cada vez más diversa del público, así como ampliar la conectividad entre los museos y los ecosistemas turísticos, tecnológicos y mediáticos.
En el acto de lanzamiento del producto, efectuado la víspera, los invitados probaron el pasaporte especial, conocieron la tecnología NFC y charlaron con el equipo encargado de la iniciativa.
Se espera que el proyecto, coordinado por instituciones culturales, museos, empresas tecnológicas y agencias turísticas, dé paso a un ecosistema de experiencias que acerque más los valores culturales al público, sobre todo a los viajeros.