En una rueda de prensa organizada por el Comité Popular de Ciudad Ho Chi Minh hoy, McClellan señaló que, en el recién publicado Índice Global de Centros Financieros 2026 (GFCI 39), Ciudad Ho Chi Minh ascendió 11 posiciones hasta situarse en el puesto 84 entre 120 centros financieros mundiales.
Sin embargo, subrayó que esta mejora refleja principalmente un reconocimiento inicial del mercado, más que la plena capacidad operativa de un centro financiero internacional.
Afirmó que el avance no es casual, sino resultado de desarrollos tangibles, en particular una dirección política coherente a nivel nacional. Los compromisos claros del Buró Político del Partido Comunista de Vietnam y de la Asamblea Nacional del país indochino para desarrollar un centro financiero internacional han enviado señales contundentes a inversores nacionales y extranjeros de que se trata de una prioridad estratégica.
La hoja de ruta de las reformas institucionales está tomando forma gradualmente, con marcos legales más claros, estructuras de gobernanza y mecanismos de concesión de licencias que sientan las bases para alinearse con los estándares internacionales. Vietnam también ha intensificado el diálogo con instituciones financieras globales, inversores y socios estratégicos, contribuyendo a reforzar la confianza del mercado.
McClellan indicó que el GFCI, elaborado anualmente por Z/Yen Group, es ampliamente utilizado como indicador de referencia por la comunidad financiera global. No obstante, el índice refleja en gran medida la percepción del mercado, midiendo la reputación y el atractivo inicial más que la profundidad del sistema financiero.
Aunque la mejora en la clasificación evidencia un creciente interés internacional por la iniciativa del centro financiero en Ciudad Ho Chi Minh, aún no refleja plenamente los flujos de capital, la liquidez del mercado ni la madurez de las instituciones financieras.
Según McClellan, el proyecto se encuentra todavía en una fase inicial, y la tarea clave ahora es convertir ese reconocimiento creciente en avances concretos mediante tres prioridades principales.
La primera es fortalecer el marco institucional y jurídico mediante la creación de regulaciones claras y coherentes, la simplificación de los procesos de concesión de licencias y el establecimiento de sistemas de resolución de disputas alineados con estándares internacionales, con el fin de aumentar la confianza de los inversores.
La segunda es promover la movilidad del capital y la integración financiera. Cuestiones como la convertibilidad de divisas, la repatriación de capitales y la conectividad con los sistemas bancarios internacionales siguen siendo preocupaciones clave para los inversores y determinarán si grandes flujos de capital ingresan al mercado financiero de la ciudad.
La tercera es desarrollar un ecosistema financiero más amplio, que incluya mercados de capitales, gestión de activos y de patrimonios privados, así como tecnología financiera. Aunque están surgiendo numerosas iniciativas, McClellan destacó que ningún proyecto individual puede crear un centro financiero completo sin un sistema eficaz e integrado.
También señaló que clasificaciones como el GFCI reflejan resultados y no predicciones, lo que implica que las fluctuaciones a corto plazo son normales, especialmente en mercados financieros emergentes.
En última instancia, el objetivo de desarrollar un centro financiero internacional no debe ser mejorar posiciones en el corto plazo, sino construir una base sólida para que, a largo plazo, Ciudad Ho Chi Minh se convierta en un destino elegido activamente por inversores globales.
Los expertos consideran que las oportunidades para desarrollar el centro financiero internacional de Vietnam son reales, pero el éxito dependerá en gran medida de la capacidad de implementación.
Establecer un marco institucional confiable, garantizar una fuerte conectividad con los mercados globales y crear un entorno de inversión transparente serán factores decisivos en el futuro, opinaron.