El simposio tuvo lugar la víspera en la sede hanoyense de ese órgano central del Partido Comunista de Vietnam (PCV), bajo el copatrocinio de la Confederación de Comercio e Industria (VCCI).
En el discurso inaugural, Le Quoc Minh, miembro del Comité Central del PCV y presidente-editor de Nhan Dan, observó que a más de un año de entrar en vigor, la Resolución 68-NQ/TW del Buró Político sobre el desarrollo de la economía privada ha suscitado un gran espíritu emprendedor y ha allanado el camino para afianzar el sector como un pilar en el cumplimiento del objetivo de crecimiento de dos dígitos.
Para que las empresas realmente protagonicen el impulso al crecimiento, señaló, es urgente proseguir con el perfeccionamiento de las instituciones, recortar las tarifas reglamentarias y eliminar las barreras de todo tipo.
La delineación de políticas debe girar en torno a la comunidad empresarial, es decir, crearle un provechoso entorno de desarrollo y la oportunidad de colaborar con el Estado en el diseño de mecanismos, la construcción de infraestructuras y la gobernanza nacional, explicó.
Hoy en día, hay que identificar a las empresas no solo como objeto de gestión, sino también como socios facilitadores, recalcó el también subjefe de la Comisión de Propaganda y Movilización de Masas del Comité Central del PCV y titular de la Asociación de Periodistas de Vietnam.
Al respecto, el presidente de la VCCI, Ho Sy Hung, auguró que la mayor fuerza motriz para el crecimiento de Vietnam en el próximo período será la reforma institucional. Según él, no se trata solo de modificar uno o dos trámites, abolir algunas licencias y simplificar las normativas de negocio, sino de que las partes reajusten sus enfoques y pasen de una mentalidad de gestión a otra de servicio y facilitación; de la revisión previa a la posterior; y de prohibir asuntos inmanejables a un control inteligente, transparente y responsable.
A su vez, Nguyen Duc Hien, subjefe de la Comisión de Políticas y Estrategias del Comité Central del Partido, ratificó la determinación de la directiva central sobre la simplificación de procedimientos administrativos, y llamó a la participación unánime de todos los sectores y localidades para hacer sustancial esa labor.
Los delegados, que incluían además dirigentes del Banco Estatal, el Ministerio de Finanzas y diversos gremios, coincidieron en que todavía existe la falta de uniformidad en el esfuerzo multisectorial de reforma.
Expusieron numerosos embotellamientos para el sector privado, tales como los relativos a la industria pesquera, los bienes raíces y la construcción.
Propusieron una serie de medidas para solucionarlos, con énfasis en la creación de un entorno de negocios transparente y estable, con vistas a transformar los recursos, la capacidad de producción y la aspiración de este sector en una motivación sostenible para el crecimiento nacional.