Así lo observó Stéphanie Do, presidenta del partido Juntos por Francia, exdiputada de la Asamblea Nacional francesa y expresidenta del Grupo de Amistad Parlamentaria Francia-Vietnam, en una entrevista a la Agencia Vietnamita de Noticias en París con motivo de la próxima visita oficial a Francia del secretario general del Partido Comunista de Vietnam y presidente de la nación, To Lam.
Stéphanie Do destacó el significado especial de la visita, que, a su juicio, refleja el fuerte impulso de las relaciones bilaterales.
Según señaló, la intensidad sin precedentes de los intercambios de alto nivel entre ambos países demuestra la profundidad de la Asociación Estratégica Integral, construida sobre la confianza, el respeto y la amistad entre los pueblos vietnamita y francés.
Precisó que Vietnam y Francia comparten numerosos intereses en los ámbitos de la economía, el comercio, la inversión, la transición energética, la salud, la educación, la ciencia y la tecnología, la transformación digital, la defensa y la seguridad.
En un contexto en el que Vietnam acelera su proceso de modernización, fomenta la innovación y desarrolla las tecnologías, las relaciones bilaterales deben pasar de los vínculos históricos a una visión estratégica común y a proyectos concretos, opinó.
Según la exdiputada, Francia puede convertirse en un socio prioritario de Vietnam para mejorar sus capacidades tecnológicas, formar recursos humanos y promover el desarrollo sostenible, mientras que Vietnam constituye una importante puerta de entrada para Francia al Sudeste Asiático y a la Asean.
A su juicio, estas ventajas complementarias crean una sólida base para que ambos países impulsen una cooperación más sustancial y ambiciosa.
Entre los ámbitos con mayor potencial figuran las infraestructuras y el transporte, especialmente el ferrocarril, el transporte urbano, los puertos marítimos y la logística; la transición energética, el crecimiento verde, las energías renovables, las redes eléctricas inteligentes, la gestión del agua y la economía circular; así como la innovación, la investigación, la inteligencia artificial (IA), las tecnologías digitales y las tecnologías avanzadas.
También destacó el potencial de cooperación en los ámbitos espacial y marítimo, incluidos la observación de la Tierra, el clima, la gestión de los recursos, la prevención de riesgos y la protección de los espacios marítimos. En estos campos, las capacidades científicas, tecnológicas e industriales de Francia pueden complementar las fortalezas y las necesidades de desarrollo de Vietnam.
La formación y el desarrollo de los recursos humanos deben ocupar un lugar central. Ambos países necesitan ampliar la cooperación en educación superior, formación profesional, investigación, intercambio de estudiantes y programas de doble titulación.
Según Stéphanie Do, invertir en las nuevas generaciones de vietnamitas significa también invertir en el futuro de las relaciones entre ambos países.
En cuanto a las iniciativas que deberían impulsarse, propuso que Vietnam y Francia elaboren un programa conjunto de proyectos estratégicos, definiendo claramente los ámbitos prioritarios, las entidades responsables, las hojas de ruta y los objetivos.
Lo importante, subrayó, no es anunciar un gran número de proyectos, sino garantizar su ejecución y obtener resultados concretos, creando así mayores oportunidades para que las empresas francesas participen en proyectos de infraestructura y modernización en Vietnam.
Ambas partes también deberían reforzar la conexión entre empresas, startups, inversores y organismos públicos; promover inversiones conjuntas, así como la cooperación en producción e industria, y pasar de una relación basada únicamente en el comercio a una cooperación orientada a producir juntos, innovar juntos y avanzar gradualmente hacia la conquista conjunta de los mercados de la región.
Stéphanie Do expresó su deseo de que ambos países desarrollen más programas conjuntos en inteligencia artificial, tecnologías digitales y espaciales, biotecnología, salud, energías limpias y tecnologías marítimas, al tiempo que refuercen los vínculos entre investigadores, ingenieros y empresarios.
Asimismo, consideró necesario potenciar el papel de la comunidad vietnamita en Francia y de los franceses vinculados a Vietnam como “puentes especiales”, para que contribuyan aún más al fortalecimiento de las relaciones bilaterales en los ámbitos económico, científico, cultural y humano.
También debe ampliarse la cooperación entre las localidades, que no debería limitarse a Hanói y París, sino extenderse a regiones, ciudades, universidades y autoridades locales de ambos países.
Según Stéphanie Do, Vietnam y Francia se encuentran ante una “oportunidad histórica”: Vietnam está experimentando una rápida transformación, mientras Francia intensifica sus vínculos con las dinámicas economías asiáticas.
La visita del secretario general y presidente To Lam debe convertirse en una oportunidad para llevar la Asociación Estratégica Integral Vietnam-Francia a una nueva etapa, con objetivos, recursos y resultados concretos, orientada hacia una relación más equilibrada y ambiciosa que genere mayores beneficios para los pueblos de ambos países.