En su informe, el BAD señaló que las perspectivas positivas de la economía vietnamita se sustentan en el crecimiento sostenido del sector manufacturero, el dinamismo de las exportaciones, la fortaleza de las inversiones y la estabilidad de la demanda interna. Estas previsiones sitúan a Vietnam entre las economías con mejor desempeño de la región de Asia-Pacífico en desarrollo.
No obstante, la institución prevé una ligera aceleración de la inflación en Vietnam, que pasaría del 3,3% en 2025 al 4% en 2026, antes de reducirse al 3,8% en 2027.
Vietnam figura entre los puntos positivos del informe del BAD, en un contexto en el que las perspectivas de crecimiento de toda la región de Asia-Pacífico en desarrollo han sido revisadas a la baja. Se prevé que el crecimiento regional alcance el 4,9% en 2026, frente al 5,5% registrado en 2025, lo que supone una reducción de 0,2 puntos porcentuales respecto a las previsiones publicadas en abril. Para 2027, el BAD mantiene su pronóstico en el 5,1%, reflejando la capacidad de recuperación de las economías cuando comiencen a disminuir las presiones actuales.
Para el conjunto de la región de Asia-Pacífico en desarrollo, la inflación se estima ahora en el 4,3% en 2026, frente al 3% de 2025, un aumento de 0,7 puntos porcentuales respecto a las previsiones de abril. Para 2027, el BAD mantiene su estimación en el 3,4%.
El economista jefe del BAD, Albert Park, destacó que, pese a la resiliencia del crecimiento económico regional, las dificultades persistentes derivadas de los conflictos en Oriente Medio obligan a los países a encontrar un delicado equilibrio entre el apoyo a la actividad económica y el control de la inflación.
Las perspectivas de crecimiento del Sudeste Asiático y el Pacífico también han sido revisadas a la baja, debido principalmente al debilitamiento de la demanda interna, la desaceleración del turismo, el aumento de la inflación y el incremento de los costes de importación.