En el evento se darán cita alrededor de 150 delegados, entre los que habrá representantes de organismos de la Asamblea Nacional, entidades reguladoras, organizaciones empresariales, asociaciones sectoriales, expertos económicos, investigadores y empresarios.
El seminario se celebra más de un año después de la entrada en vigor de la Resolución nº 68-NQ/TW del Buró Político sobre el desarrollo de la economía privada, cuyo objetivo es convertir este sector en el principal motor de la economía nacional.
El seminario también servirá para evaluar los resultados alcanzados, identificar las limitaciones y obstáculos surgidos durante la aplicación de la resolución y hacer propuestas que impulsen una reforma sustancial del entorno empresarial y aprovechen plenamente el potencial de la economía privada, convirtiéndola en un motor clave para la nueva etapa de desarrollo y el cumplimiento de la meta de crecimiento de dos dígitos para 2026 y el período 2026-2030.
En esta nueva etapa, alcanzar un crecimiento de dos dígitos exige con urgencia un entorno empresarial verdaderamente abierto, transparente y favorable a la innovación. Cuando las empresas se libren de barreras innecesarias, sus recursos de inversión, su capacidad productiva y sus aspiraciones podrán convertirse en el motor del crecimiento sostenible del país.
El programa está concebido como un foro de diálogo e intercambio sobre soluciones para reformar de manera sustancial y eficaz el entorno de inversión y negocios, eliminar los obstáculos que dificultan las actividades productivas y empresariales y liberar así los recursos del sector privado para contribuir al objetivo de crecimiento de dos dígitos.
El taller se centrará en dos temas : “Reducción sustancial de los requisitos para la actividad empresarial” y “Sector privado: en el centro de la estrategia de crecimiento”.
A través de los debates, se recopilarán recomendaciones derivadas de la experiencia empresarial que se remitirán a las autoridades competentes con el propósito de contribuir a la reforma institucional, recortar los costes regulatorios, fortalecer la confianza y ampliar el espacio de desarrollo de las empresas.