Expertos confían en que la nueva normativa contribuya a consolidar un mercado más ordenado, transparente, seguro y responsable.
Hoang Ninh, subdirector de la Agencia de Comercio Electrónico y Economía Digital del Ministerio de Industria y Comercio, explicó que el acelerado crecimiento del comercio electrónico en Vietnam, junto con la aparición de nuevos modelos de negocio, puso en evidencia diversas limitaciones del marco legal vigente.
Uno de los principales desafíos radicaba en que la evolución de la legislación no avanzaba al mismo ritmo que la transformación de los modelos de negocio digitales. La expansión de las plataformas intermediarias, la economía de plataformas y el comercio electrónico transfronterizo hizo patente la necesidad de definir con mayor claridad las responsabilidades legales de los distintos actores, especialmente de las plataformas en la gestión de las transacciones y el control de las mercancías.
Según Hoang Ninh, la nueva Ley de Comercio Electrónico refleja una visión orientada tanto a impulsar el desarrollo del sector como a reforzar la eficacia de la gestión estatal. Además de promover la innovación y la transformación digital, la normativa busca garantizar un mercado transparente, competitivo y sostenible.
Uno de sus principales avances es el fortalecimiento de la disciplina del mercado mediante una definición más precisa de las responsabilidades, especialmente de las plataformas intermediarias. La ley endurece las exigencias en materia de transparencia, verificación de información, control de mercancías y protección del consumidor, con el propósito de reducir el fraude y fomentar una competencia leal.
Asimismo, incorpora de manera explícita criterios de desarrollo sostenible al incentivar modelos de comercio electrónico ecológicos, optimizar la logística y promover el uso de envases respetuosos con el medio ambiente, alineando así las actividades comerciales en línea con los objetivos nacionales de crecimiento verde.
La legislación también amplía las oportunidades para que las pequeñas y medianas empresas, los negocios familiares y las empresas emergentes participen en el mercado, favoreciendo un proceso de transformación digital más inclusivo.
Desde la perspectiva de las plataformas digitales, estas dejan de desempeñar un papel meramente técnico para asumir mayores responsabilidades. Entre sus nuevas obligaciones figuran la verificación de la información de vendedores y productos, la implementación de mecanismos para detectar y sancionar infracciones, la gestión de reclamaciones y el fortalecimiento de la protección de los consumidores mediante procedimientos transparentes para quejas, devoluciones, indemnizaciones y protección de datos personales.
Por su parte, Le Thi Ha, jefa de la Oficina de Gestión de Actividades de Comercio Electrónico de la Agencia de Comercio Electrónico y Economía Digital, señaló que la ley fortalece la gestión basada en datos y tecnología al establecer con claridad las responsabilidades de todos los participantes. Entre las principales novedades destacan la obligación de identificar a los vendedores, conservar los datos de las transacciones y facilitar información a las autoridades competentes cuando esta sea requerida.
Paralelamente, un número creciente de vendedores considera las nuevas disposiciones como una oportunidad para fortalecer su reputación y elevar la calidad de sus servicios. Aunque su adaptación implique costos iniciales, estiman que contribuirá a crear un entorno de competencia más justo y favorable para las empresas que cumplen la legislación.
Actualmente, plataformas como Shopee impulsan la incorporación de tecnologías para mejorar la gestión y brindar mayor apoyo a los vendedores. La identificación mediante tecnología NFC, la verificación con documentos oficiales de identidad y el uso de inteligencia artificial para detectar productos falsificados o que vulneren derechos de propiedad intelectual contribuyen a reforzar la seguridad del mercado.
Los expertos coinciden en que la entrada en vigor de la Ley de Comercio Electrónico permitirá consolidar un mercado más transparente y responsable. La aplicación coordinada de las disposiciones sobre identificación de vendedores, divulgación de información y supervisión de las plataformas reducirá las zonas grises del comercio digital, favorecerá una competencia más equitativa y sentará las bases para un desarrollo más estable y sostenible del comercio electrónico en Vietnam.