Coordinado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el simposio congrega hasta el día 26 a representantes de organismos reguladores, organizaciones internacionales, empresas y productores con el fin de concertar maneras de ecologizar las cadenas de valor agrícolas de la citada región.
En las palabras inaugurales, Nguyen Van Dien, jefe adjunto del Departamento de Silvicultura y Protección Forestal de Vietnam, enfatizó que Asia-Pacífico, una de las principales regiones productoras de alimentos del mundo, incide de manera determinante en la seguridad alimentaria y el crecimiento económico mundiales.
Sin embargo, advirtió, la expansión de los cultivos de caucho, café, cacao, palma de aceite y otros cultivos industriales en varios países está agotando los recursos forestales, lo que está provocando una mayor pérdida de bosques y degradación forestal.
Frente a la urgente necesidad de mejorar el valor agregado del sector y garantizar la armonía entre los beneficios económicos y medioambientales, así como los medios de vida de la población, la configuración de cadenas de valor agrícolas transparentes, trazables e inocuas para los bosques se presenta como una tendencia inevitable, tanto desde el punto de vista de la demanda internacional como de la competitividad y el desarrollo sostenible, indicó el funcionario.
La tarea adquiere aún mayor relevancia para Vietnam, uno de los mayores exportadores de productos madereros, café y caucho, en especial al mercado europeo, analizó, citando la exigencia del Reglamento de la Unión Europea sobre la Deforestación (EUDR) de que los productos comercializados en su territorio estén libres de deforestación, se hayan producido legalmente y cuenten con una trazabilidad completa mediante geolocalización.
Si bien pone a prueba al sector silvícola vietnamita, el EUDR abre a la nación una oportunidad de fortalecer su capacidad de gestión y prestigio, así como acrecentar la transparencia, la calidad y la competitividad de sus productos agrícolas en el mercado internacional, observó Van Dien.
El encargado de Silvicultura y Protección Forestal de este país igualmente abordó la serie de medidas adoptadas por su ente para adaptarse a los nuevos requisitos, entre ellas la creación de grupos de trabajo sobre el EUDR, la cartografía forestal, y la programación de una base de datos de forestación y un sistema de trazabilidad de productos forestales.
El departamento se ha dedicado a perfeccionar mecanismos y políticas acerca del manejo de productos forestales y trazabilidad de origen, incentivar la gestión sostenible de bosques y desplegar la certificación forestal para exportación.
Además, ha emitido manuales sobre cumplimiento del EUDR para la industria maderera, trazado un plan de acción para la adaptación a ese reglamento, organizado cursos de capacitación, y estrechado nexos con la FAO y otras entidades internacionales a fin de recabar experiencias, movilizar recursos y estandarizar los sistemas de datos.
Este diálogo, según Van Dien, es otro esfuerzo de la administración forestal nacional, que pretende sensibilizar sobre las cadenas de valor no perjudiciales a los bosques y la construcción de sistemas de trazabilidad nacionales. La idea es esbozar paulatinamente el andamiaje para Asia-Pacífico sobre desarrollo de cadenas de valor agrícolas sostenibles.
Un delegado de la FAO en la reunión consideró que los compromisos globales contra el cambio climático, la protección forestal y el uso sostenible de la tierra, incluido el EUDR, reflejan la firme voluntad de la comunidad internacional de prevenir la pérdida de bosques y la degradación de estos recursos naturales.
Ratificó la atención del organismo de las Naciones Unidas al proceso de construcción de dichas cadenas de valor en los países y al objetivo de poner fin a la pérdida de bosques y revertirla para el año 2030.
En ocasión del diálogo, la FAO presentó un curso en línea centrado en cómo crear cadenas de valor agrícolas y sistemas alimentarios seguros para los bosques, con el propósito de ayudar a los países, las empresas y las partes implicadas a mejorar su capacidad, compartir experiencias y aplicar medidas de desarrollo sostenible con eficacia.