Michael Kokalari, director de Análisis de Macroeconomía e Investigación de Mercados de VinaCapital, señaló que si bien las expectativas domésticas son elevadas, pocos expertos globales captan la verdadera esencia y misión del CFIV, lo que genera escepticismo e interpretaciones erróneas de que el país indochino busca rivalizar de forma directa con Dubái y otros centros consolidados.
A diferencia del modelo del Centro Financiero Internacional de Dubái, enfocado en la gestión patrimonial de las grandes fortunas, el CFIV tiene como propósito central facilitar el acceso a los fondos extranjeros para encauzar una demanda estimada en 1,5 billones de dólares necesarios para los planes de reforma e industrialización en Vietnam, permitiendo a los inversores foráneos compartir los beneficios de la expansión económica del país.
Desde el punto de vista de VinaCapital, el CFIV comparte similitudes funcionales con el de Nueva York de finales del siglo XIX, cuando movilizaba flujos globales hacia grandes proyectos de infraestructura y manufactura en plena industrialización de Estados Unidos.
No obstante, en el ámbito institucional, adopta rasgos del centro de Dubái al configurarse como una zona con regulaciones y marcos jurídicos propios, abarcando una superficie de 900 hectáreas en Ciudad Ho Chi Minh y 300 en la urbe central de Da Nang.
En su fase inicial de operaciones, tras su lanzamiento a principios de 2026 y la reciente consolidación de su marco legal en junio, el CFIV concentrará sus bases estructurales en la banca comercial, las compañías de administración de activos y el mercado de bonos corporativos.
Una vez establecidos estos cimientos orientados a captar financiamiento internacional a largo plazo y reducir los costos de capital, la plataforma se expandirá hacia sectores modernos como las finanzas verdes, el mercado de carbono, los activos digitales, el financiamiento comercial, marítimo y aviario, los fideicomisos de inversión en bienes raíces industriales y las bolsas de productos básicos.
De acuerdo con la firma financiera, el éxito a largo plazo del CFIV dependerá de una hoja de ruta prudente que comience con un grupo reducido de instituciones prestigiosas y priorice la supervisión de riesgos, la transparencia de la propiedad efectiva y el combate al lavado de dinero, tomando como referencia internacional las lecciones de desarrollo del Centro Financiero de Catar y la experiencia del complejo GIFT-IFSC de la India.
A largo plazo, el CFIV operará además como un espacio de prueba regulatoria para nuevos modelos financieros basados en inteligencia artificial y tecnología de bloques antes de su escalabilidad en toda la economía, funcionando de manera similar a los experimentos económicos de la zona especial de Shenzhen en China.
Para consolidar la atracción perdurable de los operadores de fondos mundiales, el centro deberá perfeccionar de forma continua tres pilares esenciales: un marco legislativo confiable para la resolución de disputas, capital humano altamente calificado en el sector financiero y una oferta atractiva de proyectos institucionales transparentes.
VinaCapital, en su calidad de uno de los siete miembros fundadores del VIFC, ratificó que colabora estrechamente con la junta directiva y los socios estratégicos en la elaboración de las reglas de operación destinadas a maximizar los beneficios y facilidades para la comunidad de inversores internacionales.