Hanói impulsa el transporte verde mediante soluciones integrales

La capital vietnamita avanza en la transformación de su sistema de movilidad mediante una estrategia integral que combina la expansión del metro, la incorporación de autobuses eléctricos y la implementación de incentivos para fomentar el uso de medios de transporte sostenibles.

Muchos autobuses eléctricos modernos están sustituyendo gradualmente a los vehículos que utilizan combustibles fósiles. (Foto: Nhan Dan)
Muchos autobuses eléctricos modernos están sustituyendo gradualmente a los vehículos que utilizan combustibles fósiles. (Foto: Nhan Dan)

El transporte público, eje de la movilidad sostenible

Hanói enfrenta actualmente importantes desafíos en materia de contaminación atmosférica, especialmente en las zonas urbanas centrales. La ciudad cuenta con más de ocho millones de vehículos, entre ellos cerca de seis millones 900 mil motocicletas y más de mil 100 millones de automóviles, mientras que el transporte público apenas cubre alrededor del 20 por ciento de la demanda de desplazamiento.

Ante esa situación, las autoridades consideran que la reducción de emisiones desde su origen constituye una solución sostenible a largo plazo. Expertos señalan que el desarrollo del transporte verde no se limita a sustituir vehículos convencionales por modelos impulsados por energías limpias, sino que requiere la construcción de un sistema de transporte público eficiente y atractivo capaz de modificar los hábitos de movilidad de la población.

Con dicha visión, el Comité Popular de Hanói ha priorizado en los últimos años el desarrollo de una red multimodal de transporte público, considerada la columna vertebral del crecimiento urbano sostenible.

La puesta en funcionamiento de las líneas de metro ha marcado un hito en la modernización del transporte de la ciudad. Además de aliviar la congestión vial, este sistema contribuye significativamente a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. Según estimaciones, un tren eléctrico puede transportar un volumen de pasajeros equivalente al de miles de motocicletas, con un considerable ahorro energético.

Paralelamente, la red de autobuses atraviesa un proceso acelerado de electrificación. Cada vez más rutas operan con vehículos eléctricos modernos que reemplazan gradualmente a las unidades impulsadas por combustibles fósiles. Asimismo, la implementación piloto de "zonas de bajas emisiones" busca incentivar el uso de medios de transporte más respetuosos con el medio ambiente.

Entre los ejemplos más destacados figura la empresa de transporte y servicios de Lien Ninh, que completó la conversión total de su flota a autobuses eléctricos. Actualmente opera 111 vehículos en nueve rutas y ha desarrollado una red integrada de estaciones de carga. Por su parte, la Corporación de Transporte de Hanói también avanza activamente en su proceso de transición energética conforme a la estrategia definida por la ciudad.

Junto con la expansión de los autobuses eléctricos, el sistema de metro continúa consolidando su papel dentro de la red de transporte urbano. En 2025, las dos líneas ferroviarias metropolitanas transportaron más de 20,6 millones de pasajeros, superando en un 7,13 por ciento las previsiones iniciales. Durante los primeros cuatro meses de 2026, el volumen de usuarios alcanzó casi 6,6 millones de viajes, un tres por ciento más que en el mismo período del año anterior.

Más allá de proyectos aislados, Hanói trabaja en la construcción de una red de transporte público integrada que articule metro, autobuses eléctricos, taxis eléctricos y sistemas de bicicletas compartidas.

Incentivos para acelerar la transición

Con el fin de impulsar este proceso, las autoridades locales elaboran un conjunto de mecanismos de apoyo destinados a ciudadanos y empresas. Según el proyecto de resolución sobre incentivos para la conversión hacia vehículos de energías limpias, la ciudad prevé destinar unos 244 millones de dólares para respaldar esta transición.

La propuesta contempla ayudas para los residentes de la zona comprendida dentro de la Circunvalación 1 y para beneficiarios de programas de asistencia social que sustituyan sus vehículos por modelos eléctricos. Estos podrán recibir una subvención equivalente al 20 por ciento del valor del vehículo, con un límite máximo de cinco millones de dongs (unos 190 dólares).

Los hogares de bajos ingresos podrán acceder a apoyos más amplios. En el caso de las familias clasificadas como pobres, la ayuda podrá cubrir hasta el 100 por ciento del costo del vehículo, con un máximo de 20 millones de dongs (aproximadamente 760 dólares). Para los hogares cercanos al umbral de pobreza, el apoyo alcanzará el 80 por ciento, con un tope de 15 millones de dongs (unos 570 dólares).

Además, el programa prevé exenciones de entre el 50-100 por ciento de las tasas de matriculación y expedición de placas para los vehículos acogidos a estas medidas.

Las autoridades estiman que para 2030 el transporte público cubrirá entre el 35 por ciento y el 40 por ciento de la demanda total de movilidad de la ciudad. Con una estrategia gradual y coordinada, Hanói busca consolidarse como una urbe verde, moderna y sostenible, alineada con sus objetivos de desarrollo a largo plazo.

VNA
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