Las principales preocupaciones incluyen la persistencia de focos de contaminación ambiental en parques y clústeres industriales; la creciente complejidad de la contaminación del aire y del agua en las principales ciudades, que afecta directamente a la salud pública; y las deficiencias en la gestión de desechos y el tratamiento de aguas residuales en cuencas fluviales y zonas rurales, que aún no cumplen con los requisitos prácticos.
El subjefe de Gobierno subrayó que la ley revisada debe incorporar nuevos enfoques alineados con las tendencias internacionales y las necesidades de desarrollo del país. Estos incluyen la promoción del modelo de economía circular para reducir las emisiones y mejorar la eficiencia de los recursos; así como el establecimiento de un marco jurídico para el desarrollo del mercado de carbono de Vietnam.
Abarca también el fortalecimiento de la responsabilidad del productor en la recolección y el reciclaje de productos, y la integración de la protección ambiental con la seguridad hídrica, la seguridad alimentaria y las medidas de respuesta al cambio climático.
Tras destacar que se trata de cuestiones fundamentales que requieren un estudio y debate exhaustivos, Quoc Dung afirmó que las enmiendas deben crear un marco jurídico abierto y propicio para el desarrollo, garantizando al mismo tiempo el cumplimiento de los objetivos de sostenibilidad.
Señaló que, desde la entrada en vigor de la Ley de Protección Ambiental de 2020, la gobernanza ambiental ha logrado resultados positivos y las infracciones ambientales han mostrado una clara tendencia a la baja. Sin embargo, siguen produciéndose incidentes graves que han generado preocupación pública, lo que indica que los resultados aún no cumplen las expectativas y exigen soluciones más decisivas, coordinadas y eficaces en el futuro.
Al presentar un informe en la reunión, Le Cong Thanh, viceministro de Agricultura y Medio Ambiente, indicó que una de las principales orientaciones del proyecto de ley es seguir simplificando los procedimientos administrativos en el sector ambiental, pasando de un enfoque de preinspección a mecanismos de postinspección más rigurosos, aceptando de forma proactiva niveles de riesgo controlados.
El borrador también propone reducir las condiciones innecesarias para las empresas y las inversiones, y descentralizar aún más la gestión ambiental estatal hacia las autoridades locales.
Además, busca transitar de la gestión administrativa convencional hacia una gobernanza ambiental moderna basada en datos digitales, con la ciencia, la tecnología y la innovación como motores clave para impulsar la economía verde, circular y baja en carbono.
Al mismo tiempo, el proyecto de ley continúa perfeccionando la normativa sobre gestión de la calidad ambiental con el fin de prevenir la contaminación en origen, fortalecer los sistemas de pronóstico y alerta temprana, y mejorar la divulgación de información sobre la calidad ambiental, en particular la relativa al agua y al aire.