Según Ha Van Sieu, subdirector de la Autoridad Nacional de Turismo de Vietnam, los recursos marítimos y forestales, las aguas termales, los lodos minerales y la diversidad de plantas medicinales, junto con los conocimientos de la medicina tradicional y la identidad cultural de las comunidades étnicas, constituyen una base importante para crear productos de turismo de bienestar con características propias de Vietnam y capacidad competitiva.
El funcionario consideró que este sector debe funcionar como un ecosistema que conecte el turismo con la sanidad, el deporte, la cultura, la agricultura, los recursos medicinales, la ciencia y la tecnología, los conocimientos autóctonos, las empresas y las comunidades locales.
Aunque están estrechamente relacionados, el turismo de bienestar y el turismo médico tienen ámbitos y objetivos diferentes. El primero se orienta a mejorar la salud física y mental y ofrecer servicios de descanso y relajación, mientras que el segundo se centra en consultas, diagnósticos y tratamientos médicos vinculados a las actividades turísticas. Distinguir ambos conceptos permitirá formular políticas adecuadas y aprovechar sus posibilidades de complementariedad.
Para 2030, Vietnam aspira a establecer una cadena profesional, segura y de alta calidad de turismo médico; desarrollar productos y destinos competitivos en la región, y construir gradualmente una reputación y una marca en el mercado internacional. Esta orientación contribuirá a elevar la calidad de la atención sanitaria, atraer recursos para el desarrollo socioeconómico y reducir la necesidad de que los vietnamitas viajen al extranjero para recibir tratamiento.
Entre los objetivos concretos figura que al menos 20 hospitales obtengan certificaciones de calidad conforme a estándares internacionales, incluidos un mínimo de cinco hospitales públicos.
El proyecto también identifica ocho localidades prioritarias para desarrollar destinos de turismo médico: Hanoi, Ciudad Ho Chi Minh, Hai Phong, Quang Ninh, Da Nang, Hue, Khanh Hoa y An Giang. La selección de los destinos específicos se basará en la capacidad de prestación de servicios sanitarios, la calidad profesional, las instalaciones, los recursos turísticos, las conexiones de transporte, los alojamientos y la demanda del mercado.
El borrador define cinco grupos de servicios esenciales: chequeos médicos para la detección temprana de enfermedades; odontología y reproducción asistida; consultas y tratamientos especializados; medicina tradicional y rehabilitación; y promoción de la salud, descanso y atención a las personas mayores.
Para alcanzar estos objetivos, el proyecto propone cinco grupos de soluciones centrados en perfeccionar el marco institucional, las políticas y los mecanismos de coordinación; revisar las disposiciones legales; estudiar incentivos en materia de visados y alojamiento para pacientes internacionales y sus acompañantes; orientar los precios de los servicios y los pagos mediante seguros internacionales; y atraer inversiones del sector privado.
Asimismo, los centros sanitarios deberán establecer procedimientos de atención a pacientes internacionales que abarquen desde la consulta y la reserva de citas hasta la recepción, el tratamiento, el pago y el seguimiento posterior. La información sobre la calidad y los costos deberá ser pública, transparente y estar disponible en varios idiomas.
El Ministerio de Salud subraya que el turismo médico debe desarrollarse garantizando la seguridad de los pacientes, sin menoscabar la calidad de los servicios de diagnóstico y tratamiento ni el acceso de la población nacional a la atención sanitaria.