Esta situación obliga a las aerolíneas a ajustar cuidadosamente el precio de los boletos y las tarifas de transporte para mantener la operación y satisfacer la demanda del mercado.
Según el Ministerio de Construcción, los costos operativos de las aerolíneas han aumentado considerablemente: Vietnam Airlines registra un incremento del 50 por ciento al 60, mientras que Vietjet Air enfrenta un sobrecosto de alrededor de 76,9 millones de dólares al mes.
El precio del combustible MOPS Jet A-1 se sitúa actualmente en torno a 160,57 dólares por barril y podría alcanzar los 170 dólares o incluso 200, lo que podría elevar los costos operativos en más del 70 por ciento.
No solo el combustible influye en la situación. Los conflictos en Oriente Medio han limitado el uso de varios espacios aéreos como Irán, Iraq, Kuwait, Catar, Emiratos Árabes Unidos e Israel, obligando a las aerolíneas a realizar desvíos que prolongan la duración del vuelo, incrementan el consumo de combustible y elevan los gastos de tripulación, mantenimiento, seguros y tarifas de navegación, poniendo en riesgo la rentabilidad de varias rutas.
Ante esa realidad, las aerolíneas vietnamitas están revisando sus redes de vuelos y ajustando los horarios de operación desde abril de 2026, e incluso suspendiendo temporalmente rutas poco rentables para concentrarse en las rutas estratégicas, garantizando la conectividad y el servicio.
Paralelamente, se implementan medidas de ahorro de combustible y se utilizan reservas existentes para reducir la presión de costos a corto plazo.
La tendencia global apunta al aumento de tarifas o la aplicación de recargos por combustible. Una encuesta de la Autoridad de Aviación Civil de Vietnam indica que más del 60 por ciento de las aerolíneas internacionales han ajustado precios mediante dos vías: incremento directo del boleto (de cinco a 20 por ciento) o recargo por combustible separado. En el transporte de carga, también se aplica el recargo por kilogramo de mercancía.
En Vietnam, las aerolíneas están elaborando planes de recargo por combustible en vuelos internacionales, previstos para entrar en vigor a partir de abril, y algunas ya han anunciado ajustes en varias rutas internacionales.
El viceministro de Construcción Nguyen Xuan Sang dijo que la cartera y la Autoridad de Aviación Civil de Vietnam están revisando el marco tarifario, actuando con flexibilidad ante las fluctuaciones del combustible y exigiendo a las aerolíneas garantizar la seguridad, evitar interrupciones en el transporte y mantener precios razonables, especialmente durante los picos de las festividades y el verano.
Asimismo, se solicita a las aerolíneas optimizar costos, mantener la red de vuelos, gestionar proactivamente las reservas de combustible y colaborar con el sector turístico para expandir mercados y aumentar la frecuencia de vuelos hacia áreas con alto potencial.
El desafío de las tarifas aéreas, por lo tanto, requiere una estrecha coordinación entre reguladores y empresas para garantizar tanto la eficiencia operativa como la satisfacción de la demanda de viajes de la población, al mismo tiempo que se impulsa el comercio y el turismo en un contexto de múltiples variables.