Según la publicación, el Sudeste Asiático consolida su atractivo en el mapa turístico mundial gracias a la combinación de paisajes naturales diversos, playas tropicales, patrimonios culturales singulares y una identidad local distintiva. Señaló, además que la región también alberga numerosas “joyas ocultas” que ofrecen experiencias novedosas y diferentes a los visitantes.
La bahía Bai Tu Long destaca por su belleza virgen, atmósfera tranquila y rico ecosistema. Con cientos de imponentes islas de piedra caliza, numerosas cuevas, pequeñas ensenadas y aldeas flotantes de pescadores, la rada es como una pintura virgen y cautivadora.
Quienes la visitan pueden disfrutar de cruceros de lujo con espacios privados de descanso, así como practicar kayak, nadar, explorar el Parque Nacional de Bai Tu Long o conocer la vida cultural de los pescadores locales mediante itinerarios de varios días.
Condé Nast Traveler también incluye en su lista a Batanes (Filipinas), el Parque Nacional Phnom Kulen (Camboya), George Town (Malasia), la Meseta de Bolaven (Laos), el Parque Nacional Doi Inthanon (Tailandia) y el archipiélago de Raja Ampat (Indonesia).