Desde la noche del 2 de marzo (14 del primer mes lunar), numerosos pobladores de Hanói se congregaron en la pagoda Phuc Khanh para participar en la ceremonia de oración por la paz. Este templo ancestral, cuya historia se remonta a la dinastía Le Posterior, es desde hace años uno de los destinos espirituales que atrae a gran número de fieles de la capital durante los primeros días del año.
En la mañana del 3 de marzo, en la pagoda Vinh Nghiem, en Ciudad Ho Chi Minh, numerosas personas acudieron desde el amanecer para ofrecer incienso. Muchas familias llevaron flores, frutas y lámparas votivas con la esperanza de paz para el país, armonía familiar y prosperidad en el trabajo.
Según las creencias tradicionales, la primera luna llena del año es una ocasión propicia para rendir culto a Buda y las deidades. También recuerdan a sus antepasados y rezan por un año de buen clima y prosperidad.
Además de la ofrenda de incienso, algunos fieles participan en ceremonias de recitación de sutras y de arrepentimiento organizadas por los templos. También liberan animales con el deseo de atraer buenos augurios al inicio del año.