El coloquio se efectuó el 29 de junio en Hanói bajo los auspicios de la Academia de Periodismo y Comunicación de Vietnam y la embajada de Francia.
Nhan Dan: El programa de cooperación entre Francia y Vietnam (2016-2021) ha dado sus frutos en lo referente a la administración pública, la gestión del funcionariado y la transformación digital, siendo un punto de inflexión clave la apertura del Portal Nacional de Servicios Públicos de Vietnam en 2018. A su modo de ver, ¿cuáles son los cambios más notables de Vietnam en los últimos cinco años y qué otros aspectos debe superar el país para que los beneficios de la transformación digital lleguen realmente a sus ciudadanos y empresas?
Hervé Le Bars: Vietnam ha alcanzado en los últimos años trascendentales éxitos. El estreno del Portal Nacional de Servicios Públicos el 9 de diciembre de 2018, que contó con la colaboración de expertos franceses, marcó un viraje en el fomento de la transformación digital y la adopción de procesos sin papel para ahorrar costos y mejorar eficiencia.
Más tarde, la puesta en marcha de la base de datos demográfica nacional acrecentó la confianza en las operaciones comerciales y promovió el uso de pagos digitales a través de este mecanismo de identificación ciudadana y de las tarjetas de identidad con chip. Este ecosistema se complementa con el nuevo Centro Nacional de Datos, especializado en el control y la medición de la calidad de los datos, que promete un mejor servicio a la ciudadanía.
Aun así, queda el reto de garantizar el intercambio de información entre las agencias centrales y locales durante el proceso de reorganización administrativa. Para hacer frente a este reto, Vietnam debe acelerar la automatización y la transformación digital para apoyar a los funcionarios públicos y evitar así la necesidad de ampliar la plantilla. En particular, para que el gobierno digital sea eficiente, es necesario eliminar por completo los procesos basados en papel y garantizar la calidad de los datos de entrada, que resulta imprescindible para poder aplicar con éxito la inteligencia artificial (IA).
Nhan Dan: Basándose en su experiencia en Francia, ¿podría decir cuál de los siguientes factores considera más decisivo para la transformación digital: la tecnología, los datos o los recursos humanos? ¿En qué debería centrarse Vietnam en el futuro próximo?
Hervé Le Bars: En mi opinión, es muy difícil desglosar en factores separados, ya que el proceso indicado requiere el desarrollo y la combinación de numerosos elementos de los tres mencionados. Vietnam necesita infraestructura tecnológica, como sistemas de intercambio e identificación digital, y también debe prestar atención al factor humano, mediante la formación de los funcionarios públicos y la difusión de conocimientos entre los ciudadanos.
Los jóvenes, que acceden con frecuencia y facilidad a los avances tecnológicos, igualmente tienen dudas a la hora de realizar trámites en línea debido a la complejidad de la terminología administrativa.
Hace falta que Vietnam programe herramientas altamente automatizadas para optimizar la eficiencia, agilizar los tiempos de tramitación y facilitar la atención a las solicitudes ciudadanas por parte de los funcionarios. Esto ayudará a gestionar una gran carga de trabajo sin necesidad de ampliar la plantilla pública.
También es imprescindible que los datos de entrada sean de calidad. Los datos verificados, junto con un sistema de referencia adecuado y procedimientos completamente digitalizados, garantizarán el buen funcionamiento y la precisión de la IA.
Quiero reiterar una vez más que la soberanía de los datos y los modelos de conocimiento son fundamentales para cualquier país. Vietnam debe contar con bases de datos soberanas, modelos de conocimiento soberanos y herramientas de inteligencia artificial soberanas. Si el país no desarrolla ni entrena sus propios modelos, ni dispone de bases de datos soberanas, se enfrentará al riesgo de utilizar datos inexactos, obtener resultados poco fiables de la IA y afrontar problemas relacionados con la seguridad y la resiliencia de sus sistemas.
Nhan Dan: Muchos países han realizado importantes inversiones en la transformación digital sin alcanzar los resultados esperados. En su opinión, ¿qué determina realmente el éxito de una administración pública digital?
Hervé Le Bars: Los fracasos rara vez se deben a la tecnología, sino más bien a su adopción defectuosa. Según la experiencia de los países pioneros en este ámbito, una automatización correctamente diseñada puede reducir los costes administrativos entre 10 y 15 veces.
Sugiero aplicar el principio de Pareto, automatizando por completo el 80 por ciento de los casos más simples para brindar beneficios inmediatos a la sociedad, ofrecer una mejor experiencia a los ciudadanos y aumentar su confianza en la administración pública.
En cuanto al 20 por ciento restante, correspondiente a los casos más complejos, deberían seguir siendo gestionados por los funcionarios con el apoyo de la inteligencia artificial, en lugar de intentar automatizar totalmente los procesos. La combinación entre la capacidad de las máquinas y el criterio humano garantiza una administración digital más eficiente y precisa.
Nhan Dan: ¿Qué capacidades deberían desarrollar los dirigentes y los funcionarios públicos para no limitarse a ser usuarios de los avances tecnológicos, sino convertirse también en impulsores de la innovación en sus instituciones?
Hervé Le Bars: Los funcionarios y empleados de la administración pública deben ser capacitados en dos conceptos fundamentales -la cultura de los datos y la gobernanza del big data- para comprender que los datos constituyen el verdadero “combustible” de toda transformación digital.
Permítanme ilustrarlo con un ejemplo. Antes, en la administración pública, el intercambio de información se realizaba mediante documentos en papel. Se enviaban uno o varios expedientes; el destinatario tramitaba los asuntos correspondientes y después respondía con otro documento. Este procedimiento se repetía de forma secuencial, lo que hacía que los procesos fueran burocráticos y poco eficientes.
Por ello, es imprescindible digitalizar toda esa información. Formar a los directivos en la gestión de los datos permitirá que los procesos administrativos sean mucho más ágiles y eficientes.
Los funcionarios también deben aprender a coordinar conjuntos de datos y a interpretar los resultados inteligentes generados por la tecnología. En la era de la inteligencia artificial, la competencia más importante ya no consiste únicamente en poseer conocimientos, sino en la capacidad de razonar, analizar críticamente e interpretar los resultados producidos por la IA.
Asimismo, los responsables públicos deben dominar las cuestiones relacionadas con la ciberseguridad y la soberanía tecnológica, a fin de identificar tanto las oportunidades como los riesgos que surgen durante la gestión y la toma de decisiones.
Nhan Dan: ¿Qué características distintivas ve en Vietnam para asegurar su lugar en el avance de la IA? ¿Qué recomendaciones estratégicas formularía para los próximos cinco años?
Hervé Le Bars: Tras siete años de cooperación, considero que la mayor fortaleza de Viet Nam radica en su impresionante capacidad de llevar los proyectos a la práctica con rapidez y en la alta cualificación de sus ingenieros tecnológicos. Proyectos que en Francia pueden tardar varios años en completarse, en Vietnam se concluyen en apenas unos meses y con un elevado nivel de calidad, gracias a la firme determinación del Gobierno de impulsar la transformación digital y a una voluntad política consecuente.
No obstante, el desafío consiste en cambiar la mentalidad y la percepción de los usuarios para que la tecnología pueda aplicarse de manera eficaz en la práctica. Transformar la forma de pensar siempre requiere tiempo, mientras que la tecnología evoluciona de manera permanente.
Una vez concluida la fase de creación de los centros de datos y de las infraestructuras digitales comunes, el objetivo prioritario para los próximos cinco años será avanzar hacia la era de la IA agéntica. El futuro de la administración pública ya no estará basado en aplicaciones aisladas, sino en un ecosistema de agentes de IA especializados para cada ámbito, desde el jurídico y el tributario hasta los servicios públicos. Estos agentes de IA serán capaces de ejecutar tareas de forma autónoma y de coordinarse e intercambiar información entre sí para resolver problemas complejos sin necesidad de intervención humana en cada etapa del proceso. Ese es precisamente el modelo de administración pública moderna al que buscan los países más avanzados.
Para no quedar rezagados, los responsables de la administración pública en Vietnam deberán recibir formación obligatoria en cultura de datos y en un nuevo enfoque de supervisión. En la era de los macrodatos y de la IA, los gestores públicos ya no podrán controlar manualmente cada documento como en el pasado, sino que deberán desarrollar una capacidad de razonamiento y saber interpretar los resultados.
Nhan Dan: Por último, ¿cómo valora la importancia del uso responsable de la IA y de qué manera puede establecerse un marco ético para ello?
Hervé Le Bars: En la administración pública, la ética y la responsabilidad deben constituir la máxima prioridad, ya que el objetivo de los servicios públicos es servir a la ciudadanía con equidad y en estricto cumplimiento de la ley. Precisamente por esa misión, todas las respuestas generadas por la IA deben basarse siempre en principios éticos y ajustarse al marco jurídico; en ningún caso pueden engañar a los ciudadanos ni proporcionar información falsa.
En un contexto marcado por la proliferación de las noticias falsas y de los deepfakes (imágenes, vídeos o voces falsificados con un alto grado de realismo), Vietnam puede tomar como referencia la Ley de Inteligencia Artificial (AI Act) aprobada por los Estados miembros de la Unión Europea.
Una legislación adecuada y rigurosa sobre la IA permite identificar los riesgos y establecer las salvaguardias necesarias frente a sus aplicaciones nocivas. Los gobiernos, en general, y el de Vietnam, en particular, deben desarrollar herramientas tecnológicas de detección automática que permitan prevenir oportunamente estas conductas y aplicar sanciones severas a quienes incumplan la normativa.
Por último, los gobiernos deben tener presente que el objetivo fundamental de incorporar la IA a la administración pública es ofrecer respuestas lo más precisas y veraces posible y situar siempre el interés de la ciudadanía en el centro de todas las actuaciones.
Nhan Dan: Muchas gracias por su tiempo.