Señales positivas en caso de demanda por el Agente Naranja en Francia

A pocos días de que el tribunal más alto de Francia examine la demanda sobre el uso del Agente Naranja/dioxina durante la guerra pasada en Vietnam, presentada por Tran To Nga, víctima de este tóxico, contra grandes empresas químicas estadounidenses, la demandante ha recibido una señal alentadora, ya que un fiscal público vinculado al caso ha recomendado revocar una sentencia anterior del Tribunal de Apelación de París.

Tran To Nga, ciudadana francesa de origen vietnamita que impulsa un proceso judicial contra las corporaciones químicas estadounidenses. (Foto: VNA)
Tran To Nga, ciudadana francesa de origen vietnamita que impulsa un proceso judicial contra las corporaciones químicas estadounidenses. (Foto: VNA)

La información fue divulgada por el abogado Bertrand Repolt, miembro del equipo jurídico que defiende los derechos de To Nga, ciudadana francesa de origen vietnamita, durante una rueda de prensa celebrada el 11 de junio en el Senado de Francia.

El abogado Repolt informó que durante el examen del recurso de casación, además del informe presentado por el magistrado a cargo del expediente, el representante de la Fiscalía ante el Tribunal de Casación emitió un dictamen jurídico consultivo sobre el caso. Según el letrado, este criterio recién publicado recomienda la anulación de la sentencia dictada por la Corte de Apelaciones de París.

De acuerdo con Repolt, el punto central que examinará el Tribunal de Casación radica en determinar si las empresas comerciales que produjeron y suministraron el Agente Naranja/dioxina al Ejército de Estados Unidos durante la guerra en Vietnam gozan o no de inmunidad de jurisdicción.

Al respecto, el abogado argumentó que las demandadas son corporaciones químicas que operaban con fines comerciales, produciendo y proveyendo el defoliante como parte de sus actividades comerciales habituales antes, durante y después del conflicto en Vietnam. Por ende, la parte demandante sostiene que estas compañías no pueden beneficiarse de la inmunidad de jurisdicción por el simple hecho de que sus productos hayan sido utilizados por las fuerzas armadas estadounidenses en la guerra.

Asimismo, Repolt estimó que el próximo fallo no solo tendrá un significado crucial para la demanda de Tran To Nga, sino que también podría repercutir en múltiples casos relacionados con la responsabilidad de las empresas privadas respecto a los insumos que suministran a las fuerzas militares.

El jurista precisó que el Tribunal de Casación decidió realizar una audiencia de debate pública para este caso y tiene previsto difundir ampliamente su veredicto. Según su valoración, esto constituye un indicador de la especial importancia del expediente. En caso de que el Tribunal de Casación anule el dictamen de la Corte de Apelaciones de París, el asunto sería devuelto con alta probabilidad a la misma Corte de Apelaciones de París, pero con una composición de jueces distinta, para examinar los argumentos de fondo de la demanda.

Durante su intervención ante los medios, To Nga ratificó que su lucha legal no busca únicamente hacer justicia para sí misma, sino también para millones de víctimas del Agente Naranja en Vietnam. Aseveró que, en caso de que la demanda prospere, lo primordial no será el resultado individual del proceso, sino el potencial de sentar un precedente legal para batallas jurídicas similares en el futuro.

A pesar de contar con 85 años de edad, To Nga manifestó su firme determinación de proseguir con la demanda hasta las últimas instancias. Subrayó que, incluso en el escenario de no obtener el resultado esperado ante el Tribunal de Casación, ella y sus abogados continuarán buscando justicia por otras vías legales, incluida la posibilidad de elevar el caso ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos.

La demandante consideró además que la campaña de los últimos años ha logrado avances notables en la concienciación pública global sobre las secuelas de la dioxina. En ese sentido, rememoró dos hitos fundamentales, tales como la resolución aprobada por el Parlamento de Bélgica en apoyo a los damnificados por el Agente Naranja/dioxina y la inauguración de una estela conmemorativa para las víctimas de esta sustancia química en París el pasado 25 de abril.

En la misma conferencia de prensa, la vicepresidenta de la Comisión de Asuntos Exteriores, Defensa y Fuerzas Armadas del Senado francés, Michelle Gréaume, expresó su respaldo a To Nga y enfatizó las repercusiones a largo plazo de la dioxina sobre el medio ambiente y la salud humana.

Gréaume recordó que los efectos del defoliante siguen presentes a más de 50 años de concluida la guerra. Al respecto, detalló que cerca de 2,6 millones de hectáreas de bosques y manglares en el sur de Vietnam fueron destruidas, mientras que la dioxina persiste en los suelos y sedimentos de diversas áreas. La senadora citó estadísticas del Gobierno de Vietnam que estiman en unos tres millones las víctimas actuales del Agente Naranja, incluyendo a descendientes de personas expuestas que continúan sufriendo las secuelas del tóxico.

De acuerdo con la legisladora francesa, la causa de To Nga trasciende su dimensión personal para convertirse en un emblema de la búsqueda de justicia de millones de víctimas en Vietnam, Laos y Camboya, quienes siguen esperando el reconocimiento de los sufrimientos y pérdidas padecidos durante décadas.

Por otra parte, organizaciones de apoyo a los damnificados del Agente Naranja/dioxina en Francia señalaron que el movimiento de solidaridad cuenta con el respaldo de agrupaciones sociales, ambientales y políticas.

Un representante del Colectivo Vietnam Dioxina (Collectif Vietnam Dioxine, en francés) informó que más de 60 organizaciones se han sumado al llamado de apoyo a la demanda y realizarán una concentración en la Plaza de la Bastilla en París el próximo 20 de junio.

La audiencia pública ante el Tribunal de Casación de Francia está programada para la mañana del 16 de junio en París. Luego de que el Tribunal de Évry desestimara la demanda en 2021 y la Corte de Apelaciones de París ratificara esa decisión en 2024, los acontecimientos actuales son vistos como un punto de inflexión clave en la trayectoria legal de más de una década emprendida por Tran To Nga frente a las firmas químicas estadounidenses.

VNA
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