De acuerdo con The Business Times (Singapur), Vietnam captó 34,65 mil millones de dólares en inversión extranjera directa (IED) registrada durante el primer semestre de 2026, cifra que representa un incremento del 61 por ciento respecto al mismo período del año anterior. Aunque los flujos de inversión procedentes de China experimentaron una marcada caída, el capital proveniente de Singapur y Corea del Sur registró un fuerte crecimiento y concentró cerca del 73 por ciento de la nueva IED. Esta evolución evidencia una transformación en la estructura de la inversión extranjera, orientada cada vez más hacia proyectos de alta calidad y mayor valor agregado, en un contexto de reconfiguración de las cadenas globales de suministro.
Uno de los aspectos más destacados es el aumento del tamaño promedio de los proyectos impulsados por inversionistas surcoreanos, lo que refleja la creciente capacidad de Vietnam para atraer inversiones de gran escala y con mayor contenido tecnológico.
A comienzos de julio, el Banco Mundial (BM) elevó a Vietnam a la categoría de país de ingreso mediano alto, en reconocimiento a los sólidos resultados obtenidos tras varios años de crecimiento económico sostenido. Según The Straits Times, esta decisión fortalece la confianza de los inversionistas internacionales y confirma que el modelo de crecimiento basado en las exportaciones responde a una transformación estructural de toda la economía, y no al desarrollo aislado de un único sector.
El mismo medio señala que Vietnam, una de las economías de más rápido crecimiento en Asia, aspira a alcanzar tasas de crecimiento de dos dígitos a partir de 2026, impulsado por un conjunto de reformas favorables al sector empresarial y un ambicioso programa de inversión en infraestructura. A los tradicionales motores del crecimiento -la manufactura, las exportaciones y la construcción- se suman ahora el dinamismo del consumo interno y la expansión del sector servicios.
Por su parte, Fitch Ratings prevé que el crecimiento económico de Vietnam a mediano plazo será superior al de numerosos países con una calificación crediticia similar. La agencia atribuye esta perspectiva al continuo flujo de inversión extranjera hacia industrias de alto valor agregado, al fortalecimiento de la infraestructura pública, a las ventajas demográficas del país, al desarrollo sostenido del sector servicios y a la implementación de un amplio programa de reformas estructurales.
Asimismo, Fitch Ratings considera que las reformas institucionales impulsadas por el Gobierno, junto con la mejora del clima de inversión, la transformación digital y ecológica, el fomento de la innovación tecnológica y el desarrollo de industrias estratégicas como los semiconductores y la inteligencia artificial, contribuirán a consolidar un modelo de crecimiento más sostenible. Estas iniciativas permitirán elevar la productividad, incrementar el valor agregado de la economía y fortalecer el papel del sector privado como uno de los principales motores del desarrollo del país.