El plan prevé, para el período 2026-2030, completar un marco jurídico específico acorde con los estándares internacionales, establecer mecanismos modernos de gobernanza y supervisión, desarrollar la infraestructura financiera, digital y social esencial, además de poner en marcha los primeros productos y servicios prioritarios. Asimismo, busca atraer bancos internacionales, fondos de inversión, instituciones financieras y profesionales altamente cualificados para sentar las bases de un desarrollo sostenible del centro.
En la etapa 2031-2035, Vietnam aspira a consolidar un ecosistema financiero moderno que abarque los mercados de capitales, las finanzas verdes, las finanzas digitales y las tecnologías financieras (fintech), fortaleciendo la profundidad y la conectividad del sistema. El objetivo es situar al país entre los 75 principales centros financieros del mundo, entre los 25 más importantes de Asia-Pacífico y en el tercer lugar de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (Asean), según el Índice Global de Centros Financieros (GFCI) u otros indicadores internacionales equivalentes.
El plan define funciones diferenciadas para los dos polos del CFIV. En Ciudad Ho Chi Minh se desarrollará un ecosistema financiero integral orientado al mercado de capitales, los servicios financieros tradicionales y especializados, la gestión de activos y fondos, las finanzas verdes y digitales, así como los mercados de materias primas y productos derivados vinculados al comercio y la logística internacional.
Por su parte, el CFIV en Da Nang se especializará en innovación financiera y tecnología, con énfasis en activos digitales, pagos digitales, tokenización de activos, plataformas de negociación especializadas, financiamiento para la innovación, el emprendimiento y las cadenas de suministro, además de espacios de pruebas regulatorias para nuevos productos, servicios y modelos de negocio financieros.
El Consejo ejecutivo subrayó que el desarrollo del CFIV se basará en un sistema institucional unificado, una gobernanza eficiente y estándares comunes de supervisión, aprovechando al mismo tiempo las ventajas comparativas de cada localidad y garantizando una estrecha coordinación entre el marco regulatorio, los mercados, la infraestructura y los recursos humanos.
Entre las principales tareas figura la creación de un marco jurídico competitivo y flexible que facilite la introducción de nuevas tecnologías y modelos de negocio financieros, garantice la transparencia, la estabilidad normativa y mecanismos eficaces para la resolución de controversias con reconocimiento internacional, fortaleciendo así la confianza de los inversionistas.
El plan también contempla políticas preferenciales para atraer inversiones, la digitalización de los procedimientos administrativos, la reducción de los tiempos de tramitación y la mejora de los servicios públicos, con el propósito de crear un entorno empresarial más competitivo y favorable para las instituciones que operen en el CFIV.
Asimismo, Vietnam impulsará un ecosistema financiero diversificado e integrado con las cadenas globales de valor, atrayendo de forma selectiva a grandes instituciones financieras, fondos de inversión e intermediarios internacionales. Paralelamente, se desarrollarán infraestructuras financieras, digitales, de datos, transporte y urbanas de alta calidad que garanticen operaciones seguras y continuas.
Otro de los pilares del plan será la formación de recursos humanos altamente especializados. Para ello, se establecerán mecanismos específicos en materia de visados, residencia e incentivos destinados a captar expertos internacionales en finanzas, tecnología y derecho, al tiempo que se reforzará la capacitación de los cuadros directivos y se promoverá la cooperación entre universidades, centros de investigación y el sector empresarial.
El Gobierno prevé fortalecer la proyección internacional del CFIV mediante una cooperación más estrecha con otros centros financieros mundiales, organismos reguladores e instituciones internacionales, con el objetivo de incorporar las mejores prácticas globales, ampliar la conectividad de los mercados y consolidar la presencia de Vietnam como un nuevo polo financiero de relevancia en Asia-Pacífico.