Con un capital acumulado histórico de más de 146,8 mil millones de dólares, la urbe se posiciona a la vanguardia de este giro estratégico, estableciendo un filtro riguroso para rechazar proyectos con tecnologías obsoletas, intensivos en mano de obra barata, contaminantes o que no cumplan con los criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ESG).
De acuerdo con los datos oficiales, Ciudad Ho Chi Minh cuenta actualmente con 21 mil 351 proyectos de IED vigentes. Durante los primeros seis meses de 2026, la inversión extranjera registrada en la mayor metrópoli survietnamita alcanzó casi 7,5 mil millones de dólares, lo que equivale a más del 68 por ciento de la meta fijada para todo el año.
Los bienes raíces lideran la captación con más de tres mil millones de dólares, seguidos por el comercio mayorista y minorista, junto con la reparación de automóviles y motocicletas, que sumaron cerca de dos mil millones de dólares. El sector de información y telecomunicaciones registró casi 733 millones de dólares, la industria de procesamiento y manufactura superó los 602 millones de dólares, y las actividades profesionales, científicas y tecnológicas captaron cerca de 534 millones de dólares.
A pesar de estos resultados, las autoridades de la urbe señalaron que el éxito ya no se medirá únicamente por las cifras de inversión registradas sobre el papel, sino por el nivel de transferencia tecnológica, la innovación, el encadenamiento con las empresas locales y la contribución real a la economía nacional.
Bajo las directrices de la Resolución 10-NQ/TW, la relación entre el gobierno local y los inversionistas extranjeros se regirá por un principio de beneficio mutuo, donde la ciudad ofrece la infraestructura y el capital humano necesarios, mientras que las empresas extranjeras deben operar con transparencia, responsabilidad social y vinculación estrecha con la economía interna.
En particular, Ciudad Ho Chi Minh exige a los inversionistas extranjeros asumir una responsabilidad de derrame económico, promoviendo la creación de cadenas de suministro locales, el fortalecimiento de la industria de soporte nacional, y la generación de empleos de alta calidad en sectores estratégicos como los semiconductores, la inteligencia artificial, las finanzas, la gobernanza verde y la formación de personal calificado.
Esta nueva visión ha sido respaldada por dirigentes del sector empresarial, como Kulachet Dharachandra, director general de la empresa de petroquímica Long Son (LSP), quien calificó esta reorientación como una señal sumamente positiva para Vietnam.
Dharachandra afirmó que su firma apoya plenamente la medida y que ha introducido en el país tecnologías petroquímicas avanzadas, además de invertir activamente en el desarrollo de capacidades de su personal y proveedores para construir un ecosistema sólido que sirva de base para el desarrollo futuro de Vietnam.
Para asegurar la confianza de las corporaciones multinacionales y los grandes organismos financieros, el gobierno de Ciudad Ho Chi Minh implementa programas de acción rápidos bajo el principio operativo de los “seis puntos claros”: tareas , agencia coordinadora, cooperación, plazos, productos y responsabilidades; todos claros .
Junto con la simplificación administrativa y la transformación digital para eliminar obstáculos en trámites de tierras, planificación y construcción, la urbe aplica una estrategia donde la inversión pública lidera y cataliza la inversión privada.
Estos recursos se destinan a perfeccionar la infraestructura de transporte, la logística, la tecnología digital y la preparación de terrenos limpios, con miras a atraer capital hacia proyectos de alcance regional como el Centro Financiero Internacional, la Zona de Libre Comercio, y sectores de alta tecnología.
Con miras a lograr un crecimiento de dos dígitos en su Producto Interno Bruto Regional (PIBR) para el período 2026-2030, la ciudad aspira a registrar una inversión social de más de 47,23 mil millones de dólares en 2026, de los cuales la IED representará más de 10 mil millones de dólares, equivalente al 21,2 por ciento.
No obstante, el director del Departamento de Finanzas de la urbe, Hoang Vu Thanh, advirtió que el desafío para la segunda mitad del año 2026 es considerable, ya que las empresas de IED deben desembolsar alrededor de 7,36 mil millones de dólares, lo que representa más del 73 por ciento del plan anual.
El funcionario subrayó que la atracción de capital registrado es solo una condición necesaria, mientras que la velocidad de desembolso y la puesta en marcha efectiva de los proyectos son los factores decisivos que impactan directamente el crecimiento.